Un corazón agitado y respiración corta después del ejercicio

Sabes que el ejercicio supone ser bueno para la salud, y haz intentado sin cuestionar agarrar ritmo en una rutina diaria. Pero cuando el ejercicio te deja con altas pulsaciones y sin aliento, es muy difícil seguir la rutina. Entender cómo la condición, alimentación y selección de ejercicio afectan tu recuperación puede ayudarte a que tu cuerpo reaccione de manera diferente al ejercicio.

Rangos de pulsaciones y respiración.

Durante ejercicios prolongados utilizas oxígeno para crear ATP para las contracciones musculares. El oxígeno llega al cuerpo a través de los pulmones y el sistema cardiovascular. Cuando la demanda aumenta, tu corazón bombea más rápido y tu respiración se vuelve rápida y profunda. Cuando tus sistemas están en condición y saludables, este proceso se realiza sin ningún problema y tu corazón y pulmones regresan a su ritmo normal poco después de terminado el ejercicio. No obstante, algunas cosas pueden interferir con la habilidad de tu cuerpo para recuperarse.

Recuperación después del ejercicio

La velocidad con la que tu corazón y respiración se normalizan es un indicador de la condición del sistema cardiovascular. En un estudio publicado en 2009 por el "New England Journal of Medicine," la recuperación del ritmo cardiaco después del ejercicio resultó ser un útil indicador de la mortalidad. Mejorar tu sistema cardiovascular involucra ejercicio diario que aumentas el ritmo del corazón. El American College of Sports Medicine y el American Heart Association recomienda 30 minutos diarios de ejercicio moderado a intenso y 20 minutos tres días a la semana de ejercicio intenso para una mejor salud.

Intensidad y tipo de ejercicio

Algunas veces el tipo de ejercicio que escoges y los niveles de dificultad exceden tu condición física. Si te inscribes a zumba porque parece divertido pero no has hecho ejercicio en años y tienen sobrepeso, puede que te estés apuntando para un rotundo fracaso. Mejor empieza con algo básico: caminatas y entrenamientos moderados de resistencia, hasta que mejores tu condición física. Gradualmente, el trabajar para mejorar tu condición fortalecerá tu sistema cardiovascular y será más sencillo apegarte a tu programa de ejercicio.

Nutrición e hidratación

En el 2009 en una asamblea donde se reunieron la American College of Sports Medicine, la American Dietetic Association y el Dietitians of Canada, se declaró que "las actividades físicas, atléticas y las recuperación del ejercicio están ligadas a una buena nutrición." Fallar en tu alimentación e hidratación puede tener un efecto negativo en el ejercicio y la recuperación. La ingesta inadecuada de carbohidratos, lo cual puede lleva a presión baja, la mala hidratación y la baja hemoglobina resultados de una mala dieta, pueden contribuir a una recuperación más lenta. Como un bocadillo ligero, como fruta o un plato de cereal, alrededor de una hora antes de hacer ejercicio. Toma agua antes, durante y después de la actividad física. Asegúrate de tener suficientes sales y minerales comiendo carne roja y vegetales.

Respiración y otros factores

Otros factores que contribuyen a acelerar la respiración y pulsaciones después del ejercicio incluyen el asma, malas técnicas de respiración y fumar. Durante el ejercicio siempre establece un ritmo de respiración. Respira hondo, inhala por la nariz y exhala por la boca. Evita contener la respiración. Si fumas, intenta bajar la cantidad de cigarros que consumes y finamente déjalo. Si tienes asma, mantén tu inhalador cerca. Si estás siendo tratado por alguna enfermedad respiratoria, condulta a tu médico antes de empezar a hacer ejercicio.

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Escrito por michelle matte | Traducido por mariana perez