Cómo convertirse en un corredor más rápido

Correr parece una acción muy simple, pero si la velocidad es lo que estás buscando, saber cómo angular tu cuerpo y colocar piernas y pies correctamente realmente separará las liebres de las tortugas. La buena noticia es que no tienes que entrenar como un atleta olímpico para alcanzar tu verdadero potencial de corrida; unos simples ajustes aquí y allá y un poco de conocimiento aplicado ayudará a que corras más rápido de lo que hayas corrido alguna vez.

Manténte bajo

Mantén una línea recta desde la parte posterior del tobillo a la cabeza. Tu cuerpo debe estar en un ángulo de 45 grados hacia el suelo. Estate cerca del suelo, pero no te fuerces doblándote hacia adelante. Inclina tu cuerpo hacia adelante, pero ten cuidado de no meter tu trasero ya que esto podría hacer que te desequilibres.

Permanece relajado

Permanece relajado mientras corres. Deja que tus músculos trabajen y te hagan avanzar sin esfuerzo o tensión. Utiliza signos como puños cerrados, músculos faciales apretados y hombros elevados para saber si estás lo suficientemente relajado o no. Mantén los brazos en un ángulo de 90 grados desde el codo. No cierres tus brazos, ya que esto va a restringir el rango de movimiento y causar rigidez. Relaja los dedos y mantén las palmas hacia arriba.

Pasos más cortos

Haz más pasos al acortar tu zancada. Esto asegurará que tu pie pasa más tiempo en el suelo que en el aire. Los pasos más cortos significan corridas más rápidas. Trata de golpear el suelo con la parte delantera de tu pie así trabajas con tu centro de gravedad. No rebotes mientras corres; mantén tu movimiento horizontal, no vertical.

Empuje con los isquiotibiales

Después de que cada pie golpee el suelo, tira el talón hacia los glúteos. Esta constricción apretada del tendón te da un arco de piernas más corto, lo que significa que las mismas vuelvan a su posición en forma rápida y eficaz a la etapa siguiente. No te empujes con los pies y permite la contracción de los músculos isquiotibiales para ahorrar energía valiosa.

Consejos

Asegúrate de que tus pies caigan debajo de ti mientras corres, no en frente de ti, ya que te asegurará de tener equilibrio y apalancamiento. Para ayudar a mantener los brazos relajados, asegúrate de tener las manos flojas; los puños cerrados pueden ser una señal de tensión. Siempre mantente hidratado antes, durante y después de una carrera. Consulta con tu médico antes de embarcarte en cualquier ejercicio físico.

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Escrito por steven lowis | Traducido por franco castro