Cómo controlar niños pequeños rebeldes

Estás disfrutando de un picnic familiar con tu niño pequeño, cuando de la nada su humor pasa de fabuloso a furioso. Quizás su hermana más grande lo miró mal, no pudo acariciar al perro mientras caminaba por el parque o cometiste el monumental error de darle leche en lugar de jugo. Cada padre tiene un niño pequeño revoltoso de vez en vez y aunque no puedes eliminar completamente las rabietas, puedes crear un enfoque paternal concentrado que minimice las crisis y la mala conducta.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Distrae a tu hijo cuando se esté portando mal. Quizás está frustrado porque todas las hamacas están ocupadas y está actuando en consecuencia. Llévala a un tobogán que la pueda entretener de la misma forma (y ayúdala a olvidar rápidamente la crisis por las hamacas). La American Academy of Pediatrics explica que simplemente cambiar las ubicaciones puede evitar que una rabieta se haga más grande.

  2. Mantente siempre calmado. Cuando tu niño rebelde actúa, tú también podrías ponerte mal, enojándote y gritándole por su actitud. Sin embargo, tu enojo sólo exacerbará la situación. La AAP sugiere que los padres frustrados salgan del lugar, tomen una respiración profunda y vuelvan cuando el llanto de su hijo frene para resolver la situación.

  3. Establece una rutina diaria. Tu hijo se apoya en las comidas, la hora de la siesta y del descanso junto con el juego estructurado y no estructurado, todos los días. Mantener una rutina regular hará que él se sienta seguro, según WebMD, lo que dará como resultado un niño más calmo.

  4. Establece reglas fáciles de entender por tu hijo e impleméntalas de forma coherente. Cuando tu hijo rompa las reglas o se comporte mal, disciplínalo de forma apropiada.

  5. Utiliza el "tiempo fuera" para la disciplina. La AAP sugiere un minuto por cada año de vida, lo que quiere decir que si tu hijo tiene 3 años, deberá estar en "tiempo de fuera" por 3 minutos. Este método de disciplina permite que tu hijo rebelde se calme y tome un respiro de la situación estresante. KidsHealth recomienda utilizar este método para problemas serios, como morder o pegar.

  6. Pasa por alto las rabietas menores. Tu hijo va a llorar, gritar y quizás incluso golpear cuando no logre lo que quiere. Cuando estos arranques no empeoren, la AAP recomienda ignorarlos para evitar darle a tu hijo la atención que quiere que le prestes.

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Escrito por barbie carpenter | Traducido por aldana avale