¿Contribuyen los videojuegos a la obesidad infantil?

Se estima que 12,5 millones de niños entre las edades de 2 y 19 años son obesos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (U.S. Centers for Disease Control and Prevention o CDC). Aunque la genética y la dieta juegan un papel fundamental en la obesidad infantil, los CDC también señalan que los medios de entretención pasivos pueden contribuir a esta epidemia. Esto quiere decir que sentarse delante de una pantalla para divertirse con juegos de vídeo puede desempeñar un papel en que tu hijo desarrolle un problema de peso.

Rasgos generales de la obesidad

Antes de señalar con el dedo al sistema de videojuegos de tu hijo, culpándolo del marco de crecimiento de este, es clave entender cómo y por qué se produce la obesidad. Aunque la biología juega un papel en el desarrollo del tipo de cuerpo de tu hijo, el consumo excesivo de azúcar, los alimentos grasos y poco saludables en general -como los refrescos o la comida rápida- pueden conducir a la obesidad infantil. Además, la falta de actividad física puede provocar un aumento de peso en los niños. Los CDC recomiendan que los niños hagan por lo menos 60 minutos de actividad aeróbica cada día.

Actividades pasivas

Aunque tu hijo puede decir que está "jugando" un videojuego, lo que está haciendo puede verse más como que está sentado cuando se compara con otras actividades de juego. A diferencia de jugar en un área de juegos infantiles, un parque o practicar un deporte, un juego de vídeo es algo pasivo para la mayoría de los niños. Similar a observar la pantalla del televisor, el aspecto pasivo de los videojuegos aleja de la verdadera actividad física y puede conducir al aumento de peso. Por ejemplo, la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) -en su sitio web HealthyChildren.org- observa que los niños que ven cinco o más horas de televisión al día tienen cuatro veces y media más riesgo de tener sobrepeso que aquellos que ven dos horas o menos.

No siempre es una constante

Aunque el estilo de vida sedentario de los jugadores de videojuegos parece estar conectado con el aumento del riesgo de la obesidad infantil, este no es siempre el caso. Algunas investigaciones señalan que hay poca o ninguna relación entre el aumento de peso y los juegos de vídeo. Por ejemplo, en un estudio de la Universidad Estatal de Michigan, la profesora de psicología Linda Jackson observó los hábitos de 482 niños que usaban videojuegos y su peso. Jackson no encontró conexión estadística entre la obesidad y los juegos de vídeo. Aunque un estilo de vida físicamente activo es clave para la salud de un niño, este estudio no apunta a los videojuegos como el único culpable de la obesidad infantil.

Efecto contrario

Los videojuegos no siempre son los únicos culpables de la obesidad infantil, y algunos expertos sugieren que los niños también pueden utilizarlos para mantenerse en buena forma física. Según Discovery News, los videojuegos interactivos que hacen que los niños estén de pie y se muevan pueden ayudarlos a ser más activos y disminuir la probabilidad de aumento de peso. Participar vigorosamente en juegos de vídeo que requieren que el jugador haga movimientos de algunos deportes, trotar en el lugar o bailar, proporciona algunas de las actividades aeróbicas que los niños necesitan para mantenerse saludables y en forma.

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Escrito por erica loop | Traducido por patricia a. palma