Contaminación por hongos del cacahuete

Los cacahuetes (peanuts) son uno de varios cultivos que resultan vulnerables a las aflatoxinas, toxinas producidas por hongos que crecen en determinados alimentos y piensos. Estos contaminantes naturales son peligrosos para los seres humanos y animales, y relacionados con el cáncer y la muerte cuando se ingieren en grandes cantidades. La buena noticia es que los organismos reguladores de los Estados Unidos mantienen un ojo muy de cerca en las aflatoxinas para garantizar la seguridad pública.

El descubrimiento de las aflatoxinas

Las aflatoxinas fueron reconocidas por primera vez en 1960, cuando más de 100,000 pavos murieron en granjas avícolas en Inglaterra. La enfermedad, que se le dio el nombre, la enfermedad X del pavo, fue seguida a la alimentación de cacahuetes que se le dio a los animales. Los cacahuetes contenían un hongo productor de una toxina llamada Aspergillus flavus, del que viene el nombre aflatoxina.

No limitada a los cacahuetes

Las aflatoxinas se encuentran no sólo en los cacahuetes, sino también en muchos otros alimentos, como el maíz (corn), la leche, huevos, carne, nueces (nuts), almendras (almonds), higos (figs) y especias. De hecho, el maíz puede ser el cultivo de mayor riesgo en todo el mundo, porque se cultiva todo el año en climas ideales para el crecimiento de hongos, además también es un alimento básico en muchos países. La semilla de algodón es otro cultivo que representa un alto riesgo de contaminación por hongos. Las aflatoxinas también a veces se detectan en la leche, el queso, los huevos y la carne cuando los animales ingieren alimentos contaminados.

Efectos sobre la salud

Las aflatoxinas son etiquetadas como carcinógenos humanos que se han encontrado que causan cáncer de hígado en animales y seres humanos, de acuerdo con el sitio web de Environmental Health Trust. El envenenamiento por aflatoxina grave se ha informado en muchos países pobres de todo el mundo. La aflatoxicosis aguda, el síndrome resultante de la exposición a las aflatoxinas, se caracteriza por vómitos, dolor abdominal, edema pulmonar, convulsiones, coma y la muerte, señala el sitio web de la Universidad de Cornell.

Consideraciones de seguridad

Las aflatoxinas no se consideran un problema en los Estados Unidos, de acuerdo con el sitio web de Berkeley Wellness. La U.S. Food and Drug Administration permite los bajos niveles de aflatoxinas en los alimentos, ya que los considera como contaminantes inevitables. En muchos países en desarrollo, las aflatoxinas presentan un riesgo más grave, pero en los Estados Unidos, el cacahuete, la mantequilla de cacahuete y otros alimentos que pueden contener aflatoxinas se someten a pruebas rigurosas. Las directrices de la FDA permiten no más de 20 ppb o partes por mil millones, de aflatoxinas en alimentos de consumo humano. Sin embargo, existe la preocupación acerca de los posibles efectos a largo plazo de la contaminación por aflatoxinas de bajo nivel. Puedes limitar tu exposición comprando maní y mantequilla de maní de grandes fabricantes de marca y descartando las nueces con moho, arrugadas o descoloridas, indica MedlinePlus.

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Escrito por clay mcnight | Traducido por enrique alejandro bolaños flores