Consumo de SNRI (antidepresivos) durante el embarazo

Si bien, en la cultura popular, el embarazo a menudo representa un período de felicidad, en realidad muchas mujeres experimentan síntomas de depresión durante la gestación de su hijo. La depresión se puede tratar con medicamentos, psicoterapia y cambios en el estilo de vida; y en muchos casos los beneficios se observan con la combinación de todos los tratamientos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina (SNRI, por sus siglas en inglés) son antidepresivos que a menudo se prescriben para tratar la afección. Estos fármacos incluyen venlafaxina (Effexor), duloxetine (Cymbalta), desvenlafaxina (Pristiq) y milnacipran (Savella); medicamentos que se deben usar con precaución durante el embarazo

Depresión y embarazo

El American College of Obstretricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Ginecólogos y Obstetras) estima que del 14 al 23 por ciento de las mujeres experimentan síntomas de depresión durante el embarazo. Aproximadamente el 7 por ciento se encuentra en tratamiento con antidepresivos recetados al momento de quedar embarazadas, y cerca de la mitad de ese porcentaje sigue tomando los medicamento durante el primer trimestre de la gestación, según indica un artículo publicado en "BJOG:. An International Journal of Obstetrics & Gynecology" (Publicación Internacional de Obstetricia y Ginecología) en 2007.

Cómo funcionan los SNRI

Los SNRI modifican los niveles de sustancias químicas que envían señales, denominadas neurotransmisores, en el cerebro. Estos medicamentos reducen la velocidad en que el cuerpo descompone los neurotransmisores serotonina y norepinefrina, para que permanezcan en la circulación y activos durante un período prolongado. Los niveles bajos de serotonina y norepinefrina se asocian con la depresión y la ansiedad. Los SNRI aumentan la cantidad de estas sustancias y, de esa forma, reducen los síntomas de las afecciones mentales. Estos fármacos se usan en Estados Unidos desde 1994.

Riesgo de sufrir un aborto involuntario

Un estudio publicado en "Canadian Medical Association Journal" (Publicación de la Asociación Canadiense de Medicina) demostró que las mujeres que consumieron antidepresivos recetados, tuvieron mayor riesgo de sufrir un aborto involuntario; el doble que el de las mujeres que no tomaban estos medicamentos. Los tratamientos con un sólo fármaco fueron menos riesgosos que los que combinan varios. Sin embargo, quienes realizaron el estudio observaron que el riesgo de aborto era mayor en mujeres depresivas, ya sea que tomaran los medicamentos o no. Aunque este estudio no es concluyente, las embarazadas que consumen inhibidores selectivos deben discutir los riesgos posibles con su médico.

Riesgos para el bebé

Aún no hay investigaciones sólidas sobre los efectos del consumo de SNRI en el feto. Un estudio reconocido publicado en 2001 en "American Journal of Psychiatry" (Publicación Estadounidense de Psiquiatría), informó que no se observaron riesgos de que el niño desarrollara defectos congénitos si la madre consumió venlafaxina durante el primer trimestre de embarazo. Sin embargo, el inhibidor selectivo paroxetina está contraindicado durante la gestación, porque puede generar complicaciones en el feto. Los problemas respiratorios de los recién nacidos se asocian con el uso de antidepresivos durante el tercer trimestre de embarazo.

Recomendaciones

El American Congress of Obstetricians and Gynecologists (Congreso Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda que las mujeres que sufran de síntomas depresivos leves, deben reducir el consumo de medicamentos antes de quedar embarazadas. Los tratamientos sin fármacos, como la modificación de la conducta y la psicoterapia, también pueden ser eficaces para controlar los síntomas. Las mujeres con depresión severa deben discutir los riesgos y beneficios de los antidepresivos con el médico. Si bien continuar el tratamiento con antidepresivos puede ser necesario para aliviar la depresión o la ansiedad, modificar la dosis o el tipo de fármaco garantiza la disminución de los riesgos potenciales. Dejar de tomar antidepresivos de forma abrupta puede aumentar los sentimientos de suicidio. Cualquier cambio en la medicación se debe realizar con el asesoramiento y aprobación de un profesional de la salud.

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Escrito por stephanie draus, nd | Traducido por vanesa sedeño