¿En qué consiste el comportamiento agresivo?

El comportamiento agresivo puede ser perjudicial y doloroso si no se trata. Aunque el enojo es una emoción normal y saludable, la ira incontrolada y la agresión pueden destruir relaciones, causar problemas en el trabajo y en el hogar, y conducir a un comportamiento letal o de riesgo en niños y adultos. Si tu tendencia a la agresión o la violencia afecta tu vida diaria, puede ser momento de buscar tratamiento.

Definición de la agresión

El diccionario en línea Word Net de la Universidad de Princeton define la agresión como "un sentimiento de hostilidad que despierta pensamientos de ataque" y una "acción violenta que es hostil y por lo general no provocada". El programa Making Choices Program de la Universidad de la North Carolina School of Social Work señala que la agresión es una amenaza constante de comportamiento que daña a otros, anula los derechos de otras personas, transgrede las normas sociales, o perjudica el desempeño.

Los signos de la agresión

El comportamiento agresivo se caracteriza por dañar a los demás a propósito, ya sea física o socialmente. Otros comportamientos agresivos pueden ser insultar o amenazar, provocar peleas o lanzar objetos, las represalias, la intimidación, mentir, robar, hacer trampa y la manipulación. De acuerdo con el U.S. Department of Education y el sitio web RISEP, las señales de advertencia de que podría presentarse una conducta agresiva en el futuro incluyen un patrón de retraimiento social, el aislamiento, ser víctima de la agresión, problemas con el manejo de la ira, el consumo de drogas o la falta de interés en la escuela.

La agresividad en los niños

El comportamiento agresivo en los niños tiene el potencial de causar un daño que perdura a través de su vida. Si no se trata puede conducir a la violencia y alterar el desarrollo social de tu hijo. El comportamiento agresivo también puede ser una señal de advertencia de que tu hijo se ve afectado por un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), un trastorno de oposición desafiante (TOD) o un trastorno de conducta.

La depresión en los adolescentes

La agresión y las tendencias violentas pueden ser un síntoma de la depresión adolescente. Según el sitio web Help Guide, la depresión no tratada puede conducir a comportamientos agresivos e incluso letales. Los adolescentes que están deprimidos presentan y se involucran en conductas de riesgo, también pueden ser agresivos hacia otros, como por ejemplo en la conducción temeraria.

Manejo de la ira

Tener problemas para controlar tu ira podría dar lugar a un comportamiento agresivo. Help Guide señala que con la finalidad de controlar la agresión, primero debes controlar tus impulsos de ira. Comienza por darte cuenta cómo te sientes cuando se presenta la ira. Ser consciente de estos sentimientos te permite tomar el control antes de actuar agresivamente. A continuación, toma conciencia de los patrones de pensamiento que activan el enojo. Evita situaciones y personas que sabes que te inducen a la ira. Si te enojas cuando interactúas con cierto compañero de trabajo, evítalo por una buena razón.

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Escrito por candice hughes | Traducido por tere colín