Consejos y trucos de belleza para la ducha

Las mujeres pasan casi tres años de su vida haciendo tratamientos y rituales de belleza, según un estudio encargado por la marca británica de belleza Nephria. En promedio, a las mujeres les toma casi 75 minutos alistarse cada mañana. Al combinar los rituales de belleza populares con su ducha matutina, las mujeres pueden reducir la cantidad de tiempo que pasan alistándose cada día, así como la cantidad de tiempo que pasan haciendo tratamientos de belleza semanales.

Mini-facial

Limpia, tonifica e hidrata tu piel en la ducha para acortar tu ritual matutino hasta por dos minutos. Acorta el ritual aún más usando limpiador y tonificadores faciales de un paso. Aplica tratamientos para los ojos, labios e imperfecciones en el espejo inmediatamente después de salir de la ducha. Este método te permite hacer un facial completo en muy poco tiempo. Si no tienes una rutina de cuidado de la piel porque piensas que toma mucho tiempo o simplemente nunca piensas en ello, esta rutina es para ti.

Exfoliación

Mantén tu gel exfoliante, piedra pómez y otros tesoros exfoliadores en un recipiente conveniente en la ducha. Los pequeños descansos de belleza en la ducha reducen dramáticamente el tiempo que gastas en higiene y mantenimiento cada día. Además, no necesitas mojarte antes de aplicarlos. Esparce suavemente los productos exfoliantes, frota y enjuaga. Toma unos cuantos segundos para pasar la piedra pómez en la piel gruesa en tus talones y pies. Con un poco de loción y crema para pies al salir, evitarás las largas sesiones de pedicura y exfoliación en casa.

Tratamientos para el cabello

Hazte un tratamiento acondicionador profundo en la ducha una vez a la semana para mantener a tu cabello hidratado, brillante y fuerte. Aplica una cantidad libre de una mascarilla para el cabello o un producto acondicionador profundo en tu cabello y espera cinco minutos antes de enjuagar. El calor de la ducha activará el tratamiento acondicionador e intensificará su efecto. Termina el resto de tu rutina en la ducha mientras esperas para ahorrar tiempo.

Hidratación

Baja la temperatura del agua para evitar tener la piel seca por la ducha. El agua caliente seca la piel, así que úsala con moderación. Usa limpiadores y geles de ducha hidratantes en vez de jabones resecadores. Al salir, seca tu piel dando toques con una toalla suave. No frotes. Aplica una loción hidratante en todo tu cuerpo y usa un bálsamo corporal en las áreas extremadamente secas o ásperas como los codos, rodillas y suelas de los pies.

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Escrito por kathy mayse | Traducido por ana maría guevara