Consejos sobre la remadora

Los aparatos de remo son piezas de equipo de ejercicio que simulan el remar un bote en un interior. Utilizas la remadora sentándote y utilizando tu cuerpo superior para empujarte hacia atrás. Los músculos utilizados durante un entrenamiento en remadora incluyen aquellos en los brazos, piernas y en tu centro. De acuerdo con Fitness Programs for Life, un sitio web del autor de educación en ejercicios y acondicionamiento Roy Palmer, puedes quemar hasta 800 calorías en una hora de remo vigoroso.

Coloca tu cuerpo de manera correcta

La buena forma asegura que estés obteniendo el mejor entrenamiento posible sin poner estrés en tus articulaciones. Inicia sentándote y colocando bien tus pies en los cojines de pie. Dobla tus rodillas ligeramente para que tus piernas formen un triángulo. Inclina tus caderas hacia adelante mientras mantienes tu espalda derecha. Agarra las asas y mantén tus codos a tus costados. Empuja con las piernas para extenderlas por completo. Estira los brazos y dobla las rodillas para regresar a la posición de inicio.

Elige la resistencia correcta

Aunque tal vez quieras esforzarte, no querrás elegir un nivel de resistencia que sea demasiado alto para tu habilidad física. El sitio de Fitness Programs for Life recomienda los niveles de resistencia que te permitan remar suavemente a un ritmo rápido. Inicia con un nivel bajo e incrementa conforme tus músculos se adapten al entrenamiento. Una resistencia más baja puede también ayudarte a trabajar sobre el mantener de una buena forma.

Rota las manos

Si planeas utilizar la remadora por un periodo extendido de tiempo, tus manos y brazos podrían cansarse por mantener la misma posición. Para evitar que esto suceda, debes alternar entre un agarre supino y prono de las asas.

Entrenamiento de intervalos

Para quemar más calorías y utilizar el aparato de manera más efectiva, incluye brazadas más rápidas en la rutina. Por ejemplo, un ritmo constante de 30 brazadas por minuto por tres minutos. Después, agrega un minuto de remo a 35 brazadas por minuto. Baja a un ritmo de 25 brazadas por minuto para recuperarte.

Más galerías de fotos



Escrito por heather topham wood | Traducido por glen boyd