Consejos para los padres sobre las clases de esquí de sus hijos

Las lecciones antes de que tu hijo pise las pistas le enseñan los fundamentos de este deporte, pero en la escuela de esquí no todo es diversión y juegos. La seguridad es una preocupación importante para ti y para el instructor de esquí. Con un poco de preparación, tu pequeño esquiador puede aprender habilidades de esquí introductorias mientras está en un lugar caliente y seguro.

Consigue los equipos

Mantener a tu hijo caliente y vestido con ropa de esquí adecuada es tu responsabilidad antes de que comience la lección. La ropa debe ser abrigada y cómoda para que tu hijo pueda moverse e ir al baño cuando lo necesite. Las capas debajo de materiales sintéticos que eliminan el sudor mantienen al esquiador pequeño cálido y seco. La marca de ropa REI recomienda una chaqueta transpirable con aislamiento e impermeable, con una capucha que se pueda quitar o adjuntar. Otras prendas incluyen pantalones de nieve, polainas para el cuello, calcetines gruesos y guantes. Tienes la opción de alquilar o comprar el equipo de esquí, que incluye los esquís, las botas, las fijaciones y los bastones. El casco y las gafas también son importantes para mantener la seguridad de tu hijo. Déjalo probarse todo el equipo antes de las lecciones para que se acostumbre a la sensación. Hazlo practicar cómo ponerse y sacarse la ropa.

Visita la escuela de esquí

La mayoría de los centros de esquí ofrecen clases de esquí, pero es posible que no todos ofrezcan la calidad de instrucción que deseas para tu hijo. Investigar un poco te ayuda a reducir las opciones si tienes más de un lugar para elegir. Puedes buscar una escuela con un número reducido de niños. En las clases con menos niños, tu hijo recibe más atención y es mejor supervisado. Elige lecciones dirigidas por un instructor certificado con experiencia en enseñar a los niños a esquiar. El terreno complejo es otra consideración. Si tu niño nunca ha esquiado, busca un lugar de terreno fácil para principiantes.

Considera el tiempo

El horario de las clases de esquí puede afectar la lección. Enviar a tu hijo a la escuela de esquí en la mañana significa que debe tener mucha energía para hacer lo que le pide el instructor. También tienes tiempo para descansar después de las clases e ir a las pistas en la tarde con la familia. Querrás llegar con tiempo de sobra para ayudar a tu hijo con su equipo de esquí. Tiene la oportunidad de sentirse cómodo con la escuela de esquí y podría estar más tranquilo si no están apurados. Si llegas tarde a una clase con tu niño sin ganas de tomarla, pierdes tu tiempo, el de tu hijo, el del profesor y los otros estudiantes.

Apóyalo desde lejos

El instructor de esquí adecuado debe tener mucha experiencia con los esquiadores más jóvenes. Es posible que desees ver toda la acción, pero al verte, tu hijo puede distraerse mientras aprende a esquiar. Si quieres mirar, elige un punto en la distancia en la que no te pueda ver. Otra opción consiste en esquiar durante las clases, pero asegúrate de que alguien está disponible si tu hijo se lesiona o es demasiado para el instructor. Dale ánimo después de las clases, sobre todo si se siente frustrado por el esquí.

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Escrito por shelley frost | Traducido por sofia loffreda