Consejos para los padres para que ayuden a sus hijos a hacer frente a las inyecciones

Tú sabes que él necesita las inyecciones, pero la idea de que tu hijo grite de dolor es inquietante. Tu hijo seguirá tu ejemplo, por lo que la forma en que te enfrentes a una inyección puede hacer la diferencia, entre que él sea un paciente tranquilo y uno que grite y se ponga ansioso. Un poco de preparación antes de entrar en el consultorio del médico puede hacer que la inyección sea menos dolorosa -físicamente para tu hijo y emocionalmente para ambos.

Adviértele

Puede ser tentador evitar hablar con tu hijo sobre las inyecciones, pero una vacuna sorpresa puede causar un caos en el consultorio del médico. Hablar con él sobre la cita, incluso de las inyecciones que va a recibir, lo preparará y le dará tiempo para pensar en ello. La cantidad de tiempo para informarle de esto dependerá de la personalidad del niño. Cuando se les da demasiado tiempo para pensar, algunos niños se preocupan excesivamente por las inyecciones. Otros pequeños necesitan unos días para prepararse mentalmente para ello. Children's Hospitals y Clinics of Minnesota recomiendan informar un día antes a los niños pequeños y varios días antes de la cita a los niños mayores.

Prepara al paciente

Una vez que el niño sepa que será vacunado, tal vez se sienta nervioso o tenga preguntas. Kids.gov sugiere explicar a los pequeños por qué son necesarias las vacunas en términos simples, para que puedan entender. Por ejemplo, puedes decirle a tu hijo que necesita sus vacunas para que se mantenga saludable y no se enferme de gravedad. No querrás asustarlo, pero no debes mentirle sobre las inyecciones. Si te pregunta si le va a doler, dile que tal vez sienta un poco de dolor al principio, pero que este no durará mucho tiempo. Explícale qué pasará en la cita con el médico para que sepa qué esperar. Él podría sentirse más cómodo si representas una cita.

Distráelo

University of Wisconsin Madison sugiere que las distracciones pueden reducir el dolor de la inyección y aliviar las preocupaciones sobre las vacunas. La forma de distraer a tu hijo dependerá de su edad y preferencias. Puedes distraer a un niño que ama la música cantándole su canción favorita o reproduciendo música. Si tu hijo es un ratón de biblioteca, lleva material de lectura para la cita. Puedes distraer a un niño pequeño con un juguete o hablando tranquilamente con él sobre otra cosa.

Consuélalo

Reconfortar y dar apoyo a tu pequeño paciente puede ayudarlo a hacer frente a las inyecciones. A un niño pequeño, es posible que puedas tenerlo en tu regazo mientras lo inyectan. Abrazarlo o tocarlo mientras está de pie junto a la mesa de examen es otra opción para consolarlo si no puedes cargarlo. Felicita a tu hijo después de las inyecciones, incluso si grita o llora todo el tiempo. Él necesitará que lo consueles mientras se recupera del dolor y el miedo.

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Escrito por shelley frost | Traducido por patricia a. palma