Consejos de moda para mujeres en los treintas

Ir de los veintes a los treintas es un buen momento para evaluar tu constitución física y las opciones de tu guardarropa. Quizá tu figura ha cambiado desde que tuviste hijos. Tal vez tu desempeño profesional te permite comprar ropa que se ajusta al código de vestido del trabajo. Si durante tus veintes fuiste a la fija y te atuviste a las tendencias, ahora en tus treintas querrás arriesgarte a vestirte más de acuerdo con su sentido propio de la moda. Sean cuales sean tus antecedentes, hay algunos buenos trucos y consejos que puedes aprender para que después de vestirte por las mañanas te sientas y te veas inteligente, importante y fresca.

Conoce tu complexión física

Aprende a conocer el tipo de cuerpo que tienes y los colores que van bien con tu tono de piel. Si eres gordita en el tronco y tu torso es más grande que tus caderas, tienes forma de manzana; cuando tu cuerpo tiene forma de pera, el torso y los hombros son más chicos que las caderas. Las mujeres con figura de guitarra tienen torso y caderas proporcionados, con una cintura delgada. El cuerpo rectangular se ve recto en todo el tronco, sin definición en la cintura. Por otro lado, las mujeres con tez blanca se ven mejor en colores pasteles, mientras quienes tienen la piel más oscura se ven magníficas cuando se ponen azul claro, rosado, gris y crema, que les da contraste. Las mujeres de colores trigueños, que van desde el durazno pálido, el beige dorado y el tostado dorado, se ven espléndidas con colores cálidos como el beige, tabaco, oliva y anaranjado.

Camufla y acentúa

Si en tus veintes todo se concentraba en escalar profesionalmente y nada más, quizá subas de peso en tus treintas. Los embarazos, los cambios hormonales, la genética o la falta de ejercicio también pueden contribuir al incremento de peso, sobre todo en la zona media del cuerpo. Compra ropa que oculte esos puntos álgidos y destaque tus encantos. Mejor evita los suéteres cortos, las blusas ajustadas y las correas, que llaman la atención a tu abdomen. Usa estilos que caigan sueltos, como túnicas con mangas anchas, el corte imperio y las blusas con peplo, así como las telas elegantes. Además, los materiales que estiran un poco son muy buenos para controlar el abdomen. Si tus caderas son más anchas de lo que te gusta, luce tu cintura. Busca pantalones de bota ancha, un suéter con cuello de ojal o una blusa que deje ver los hombros para ampliar esta zona y un blazer que haga ver más estrecha la cintura.

Edita las tendencias

Puedes tener un estilo sofisticado y adoptar las últimas tendencias de la moda. La clave es ir con cuidado y sólo usar unas pocas prendas de la tendencia a la vez. Las tendencias de color son una forma fácil de incorporar frescura a tu vestuario. Si el mandarina o el chocolate son el "sabor" de la temporada, úsalos en un accesorio para el pelo, unos jeans o un sombrero. Toma una tendencia de moda y combínala con una pieza clásica de tu guardarropa. Por ejemplo, ponte una blusa vistosa de flores con unos pantalones de dril conservadores, o unos pantalones estampados con una blusa de un solo color, o una chaqueta militar con unos jeans básicos. Si una tendencia se ve un poco abrumadora, lúcela a través de los accesorios: en lugar de ponerte un abrigo con el último diseño de moda, usa una cartera o una bufanda.

Confía en los clásicos

Los estilos clásicos de pantalones, vestidos y pantalones pueden ayudar a que tu guardarropa perdure. Con seguridad habrás atesorado las tendencias fáciles de usar de tus veintes, pero es tiempo de acompasar esos artículos de moda momentánea con algunas prendas clásicas. Unos pantalones negros bien elaborados, una cartera de buena calidad, un blazer de color neutro y botas de cuero van bien en el trabajo, en la presentación de tu hijo y en una cena. Un bolso negro o color crudo con algunos bonitos remaches de acabado va bien con vestimentas formales o casuales. Unos buenos mocasines y los suéteres también facilitan la tarea de vestirse. Los zapatos con correa (o merceditas), las zapatillas planas, las sandalias de tacón corrido y un par de tacones princesa negros son versátiles y cómodos. Toda mujer en sus treintas debería tener algunas joyas básicas como unos zarcillos de diamante, un collar de perlas o un reloj de oro para darle prestancia a cualquier vestimenta.

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Escrito por lisa finn | Traducido por natalia orduz