Consejos para hornear las magdalenas más esponjosas desde cero

Las magdalenas están lejos de ser un alimento de dieta, pero si vas a disfrutarlas, quizás desees que sean las más deliciosas y esponjosas que puedes hacer. Las magdalenas más húmedas empiezan con ingredientes emulsionantes; huevos enteros, aceites saludables, purés de verduras y azúcar. Cómo se mezclan y hornean las magdalenas también puede hacer una diferencia en la cantidad de humedad que tienen. Las magdalenas continúan cociéndose durante un minuto o dos después de que las quitas del horno, por lo que sacarlas cuando están ligeramente crudas ayudará a mantenerlas húmedas.

Evita la mantequilla

Las recetas más tradicionales de magdalenas llevan mantequilla que debe mezclarse con el azúcar. Este proceso hace que se formen en la masa diminutas bolsas de aire. Estas bolsas se llenan de vapor cuando colocas las magdalenas en el horno, garantizando bizcochos húmedos y ligeros. Pero si se opta por densas magdalenas de frutas, como de manzana, plátano, calabaza o zanahoria; los purés de frutas añaden humedad sin necesidad de airear la mantequilla. Olvídate de la mantequilla por completo y utiliza aceite de oliva ligero en su lugar. Utiliza un aceite de oliva con poco sabor, en lugar de un aceite de oliva virgen extra robusto, para evitar sobrecargar el delicado sabor de las magdalenas.

No escatimes en emulsionantes

Hornear magdalenas es en parte un arte, pero sobre todo es ciencia. Cada ingrediente juega un papel importante en la química de los bizcochos. La harina y los huevos blancos proporcionan una estructura para las magdalenas, mientras que las yemas de huevo, el azúcar y la grasa ayudan a ablandarlas. Aunque puede ser tentador usar claras de huevo en lugar de yemas de huevo o disminuir el aceite, hacerlo te dejará con bizcochos secos. Utiliza huevos enteros o incluso agrega una yema de huevo adicional. Si reduces el aceite, compensa mediante la adición de un poco de crema o puré de manzana ácida. Incluso la adición de un poco más de azúcar puede aumentar la humedad en las magdalenas.

Mézclalo

Otro truco para hacer bizcochos húmedos es mezclarlos con una mano ligera. Cuando mezclas mucho tortas o panes rápidos, fomentas el desarrollo del gluten. El gluten es una adición bienvenida a los panes de levadura masticables, pero absolutamente tabú cuando se trata de bizcochos húmedos y esponjosos. Bate todos los ingredientes húmedos juntos primero. A continuación, tamiza los ingredientes secos en un tazón aparte. Mezcla los ingredientes húmedos con los ingredientes secos hasta que sólo están completamente combinados, y luego detente.

Vigílalas

Una de las razones más comunes por las que las magdalenas quedan secas es porque están demasiado cocidas. Trata de hornearlas a 325 grados F por 20 a 28 minutos. Ajusta el temporizador cinco minutos antes de que creas que van a estar listas. Inserta un palillo en las magdalenas. Si el palillo sale con sólo unas pocas migajas húmedas, están listas. Es mejor cocinarla un poco de menos que quemarlas. Mantén la puerta del horno cerrada durante los primeros 20 minutos de cocción. Al abrir la puerta haces que la temperatura caiga y puede resultar en magdalenas planas. Haz las magdalenas el día antes a cuando quieras servirlas. Enfríalas y almacénalas en un recipiente tapado. Al asentarse, parte de la humedad en el glaseado se transferirá a las magdalenas.

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Escrito por julie christensen | Traducido por eva ortiz