Consejos sobre cuidado de la piel para mujeres menopáusicas

Los cambios hormonales de la menopausia pueden traer consigo sofocos, cambios en los estados de ánimo, insomnio y otros síntomas. La menopausia también puede causar estragos en tu piel. Incluso cuando trates los problemas de la piel, puedes tener recuerdos de la pubertad ya que los niveles fluctuantes de las hormonas provocan grasitud y acné. Por eso es importante que cambies tu rutina de cuidado de la piel cuando te llegue la menopausia. Con los productos adecuados, puedes mantener una piel saludable y radiante incluso si tus niveles hormonales comienzan a decaer.

Consulta a un dermatólogo

Algunas mujeres menopáusicas pueden notar que su piel se vuelve sumamente seca, mientras que otras sufren de una mayor oleosidad y acné. Otros factores que pueden enfrentar son adelgazamiento de la piel, flacidez y falta de elasticidad. Para desarrollar la rutina de cuidado de la piel más efectiva y adecuada a tus necesidades, consulta a un dermatólogo. Tu médico puede evaluar tu piel para crear un régimen que la mantenga lo más saludable posible. Esto puede incluir cremas recetadas, como retinoides, o tratamientos hospitalarios, como los peelings ácidos, que son más efectivos para tratar tus problemas que los productos de venta libre.

Limpiar suavemente

Ya se trate de que tu piel se ha vuelto seca y áspera o grasa y proclive al acné, aléjate de los productos abrasivos cuando estés atravesando la menopausia. Evita los productos de limpieza a base de jabón que pueden despojar la piel de su humedad y causar irritación y enrojecimiento. Si tu piel es grasa y propensa al acné, opta por una espuma de limpieza libre de aceites que no tapará tus poros ni activará brotes. Para la piel seca, un producto de limpieza a base de aceites es una opción efectiva para remover la suciedad y el maquillaje sin secar la piel.

Exfolia periódicamente

La exfoliación es especialmente importante durante la menopausia y para la piel que está envejeciendo, pero aléjate de exfoliantes abrasivos que pueden lastimar e irritar la piel. En cambio, opta por exfoliantes químicos que ayuden a remover las células muertas de la superficie de tu piel que pueden llevar a que tengas una piel seca, opaca, con acné, líneas finas e hiperpigmentación. Para la piel seca, elige un producto con ácido alfahidróxido, como el glicólico o el láctico. Para los cutis grasos con tendencia al acné, escoge exfoliantes con ácidos betahidróxidos, como el ácido salicílicos. Éstos pueden disolver el aceite y exfoliar dentro del poro, así como también sobre la superficie de la piel. Si tu piel puede tolerarlo, exfolia a diario. Para la piel sensible, prueba día por medio.

Humecta con antioxidantes

Una buena crema hidratante puede ayudarte cuando entras en la menopausia. Incluso si tu piel es grasa, requiere una crema hidratante, que agrega agua -no aceite- a la piel. Elige una fórmula libre de aceite para la piel grasa, pero usa una crema más pesada y untuosa si tienes piel seca. Cualquiera sea el tipo de piel que tengas, busca una crema hidratante que contenga antioxidantes, que puede ayudar a reparar el daño de los radicales libres. Algunos antioxidantes potentes que puedes buscar en tu crema hidratante son la vitamina A, la vitamina C, resveratrol y té verde.

Recuerda el filtro solar

Independientemente de qué edad o de qué tipo de piel tengas, el filtro solar es fundamental. Durante la menopausia, cuando tu piel se está volviendo más delgada, es especialmente vulnerable al daño solar. Elige uno de amplio espectro con un FPS de por lo menos 15 para protegerte contra los rayos UVA y UVB y aplícatelo todos los días, todo el año. Busca una fórmula que contenga ingredientes que ayuden a restaurar la barrera de tu piel, como ceramidas y glicerina, para protegerla de daño ambiental también.

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Escrito por jennifer blair | Traducido por irene cudich