Consejos para la crianza de los hijos preadolescentes con Asperger

Muchos padres estarían de acuerdo en que los años de la adolescencia o preadolescencia fueron los momentos más difíciles de su vida. Los llamados "púber" (tweens) se enfrentan a una transición en la escuela media que puede ser difícil, y el síndrome de Asperger pueden hacer este cambio aun más difícil y complejo. Marcado por intereses estrechos, problemas de comunicación y luchas con situaciones sociales, el Asperger es difícil para tu hijo y requiere de nuevas técnicas de crianza para los hijos.

Habilidades sociales y de salud mental

Los niños con síndrome de Asperger a menudo tienen problemas para hacer amigos y comunicarse; encuentran las señales no verbales difíciles de leer y podrían tener problemas con mantener una conversación apropiada. La situación de una escuela diferente y un nuevo grupo de compañeros puede dar lugar a la ansiedad, frustración o tristeza. Tu púber puede sentirse cómodo hablando contigo en estas situaciones, pero incluso los niños neurotípicos no quieren consejos paternales; encuentra para tu adolescente un consejero familiar u otro mentor que lo escuche. Busca un grupo basado en actividades para ayudar a tu preadolescente a interactuar con sus compañeros al tiempo que participa en una tarea que le gusta; hacer parte de estos grupos ayudará a tu púber a enfrentar la falta de amigos y le ayudará a practicar las habilidades de interacción. Ayuda a tu hijo a involucrarse con el yoga u otros ejercicios que lo mantengan activo y le ayuden a reducir la ansiedad.

Independencia y reponsabilidad

No esperarías que un niño de tercer grado esté listo para la escuela media, y aunque tu adolescente con Asperger tiene una edad cronológica entre 10 y 12 años, su desarrollo social y emocional está un poco por debajo de esa edad. Considera metas realistas para tu preadolescente pero también fomenta su independencia. Escribe una lista de reglas y discútelas con tu hijo. Añade nuevas tareas como lavar la ropa o limpiar la sala familiar. Anima a tu púber a tomar decisiones cuando sea posible para trabajar en las habilidades de resolución de problemas. Cuando hagas la cena, pregúntale a tu preadolescente cuál plato de verduras piensa que funcionará mejor. Si tu hijo está emocionalmente listo, considera un campamento para dormir fuera de casa durante el verano. Pregúntale a tu púber cuáles actividades de voluntariado le gustarían y permítele decidir la frecuencia para hacerlo.

Escuela

Conversa con tu hijo acerca de los cambios que suceden en la escuela y lo que puede esperar. Darle información le ayudará a lidiar con la transición con menos ansiedad o frustración. El maestro de tu niño debe ser informado de sus luchas, pero asegúrate de que el profesor mantenga un ambiente estructurado para ayudar a tu preadolescente a aprender. Presta atención a la IEP (Programa de educación individual) de tu hijo para asegurarte de que cumpla los objetivos. Siéntate con tu púber después de la escuela para ayudarle a mantenerse organizado, conserva calendarios de las tareas que se deben y crea listas de las tareas que te parece que se deben terminar en un día determinado. Los niños con Asperger pueden luchar con temas que no son sus favoritos, así que acompáñalo para ayudarle a comprender nuevos conceptos y actualízate con sus compañeros.

Cambios

Así como tu púber cambia, también las estrategias de crianza de los hijos. Recuerda la importancia de la comunicación y darle instrucciones con palabras simples y directas. Ayuda a a tu preadolescente a hacer listas y utilizar métodos informales de comunicación, como el correo electrónico. Haz un esfuerzo para conocer qué le gusta a tu hijo; anímale a participar en las actividades que le gustan o cocina su comida favorita para la cena. A veces, estas cosas favoritas cambian, y depende de ti comunicarte con tu preadolescente para saber cuáles son esos cambios.

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Escrito por cara batema | Traducido por jane laury