Consejos para conducir con un remolque de viaje

Para disfrutar tanto el viaje como el destino, engancha un remolque de viaje detrás de tu vehiculo y sal al camino por días o semanas de aventura explorando el país. Además del combustible extra que utiliza tu vehículo para jalar el remolque, los gastos de una vacación de éste tipo pueden ser mínimos. Viajar con un remolque en la parte trasera de tu auto es una experiencia al manejar distinta que cuando conduces tu vehículo solo. Sigue estos consejos básicos para mantenerte a salvo y libre de estrés.

Viento

Las ráfagas de viento son causas comunes en accidentes relacionados con un remolque. Tu remolque ligero para viaje puede salir volando al siguiente carril o incluso fuera del camino bajo ciertas condiciones de viento. Los desiertos abiertos y los valles tienden a las fuertes brisas en la mañana, y los cañones naturales y hechos por el hombre a través de colinas pueden convertir la brisa en una ráfaga de viento que dificulta que tu remolque se mantenga derecho. Mantén la estabilidad del remolque empacando cosas pesadas a lo largo del suelo o en los compartimentos que están debajo para prevenir que se vuelva pesado en la parte superior. Instala una barra estabilizadora para maximizar la estabilidad en condiciones de viento.

Practica las maniobras

Muchos de los campamentos ofrecen sitios especiales para remolques, pero algunos parques nacionales ofrecen ubicaciones entre árboles o entre otros obstáculos que pueden dañar tu remolque si no dominas tus maniobras al manejar. Ve a un estacionamiento grande y vacío para practicar como estacionarte, moverte y otras maniobras. Practica hasta que te sientas cómodo con tus habilidades para ir a un campamento, restaurante y otros lugares turísticos en tu ruta a seguir para las vacaciones. Es una buena idea practicar el cambio de carriles, dar vuelta en las esquinas y conocer la distancia que necesitas para detenerte en un ambiente familiar en tu hogar antes de salir al camino.

Revisa los límites de tamaño

Planea tu ruta con anticipación para asegurarte de que no termines en un camino que no es apto para un remolque sin forma de dar la vuelta. Algunos caminos de pavimento limitan el uso de remolque porque los carriles son angostos o las cuervas son muy cerradas en zonas montañosas. Antes de tomar un camino de tierra para ir a un campamento, revisa con las autoridades locales si la ruta que piensas tomar es apta para tu remolque; algunos de estos caminos solo son aptos para pequeños vehículos todo terreno. También debes revisar las restricciones en cuanto a altura y ancho. En algunos estacionamientos, entradas a monumentos, puentes cubiertos y túneles rurales no se puede pasar con un remolque grande. Además, algunos estados tienen restricciones en cuanto al ancho de un remolque, limitándolos a ocho pies de ancho, aunque la mayoría de los remolques exceden apenas los seis pies.

Cuida tu lengua

Asegúrate de que la lengua de tu remolque no pegue con el piso o se levante cuando esté atado a tu vehículo. Si no está nivelada, probablemente necesites tomarte el tiempo para redistribuir el peso dentro del remolque. Una lengua que queda floja va a raspar contra el piso cuando manejes en una pendiente o en algunos estacionamientos o entradas de parques. Tus cadenas de seguridad también pueden arrastrarse en el pavimento del camino, creando chispas que pueden encender la yerba seca a los lados del camino. Una lengua que apunta hacia arriba puede indicar demasiado peso en la parte trasera, creando inestabilidad al manejar. Instala un sistema de distribución de peso si el peso de tu remolque es mayor al 50% del peso de tu vehículo.

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Escrito por jodi thornton o'connell | Traducido por mariana groning