Las consecuencias razonables para los adolescentes cuando no son responsables

Una parte importante de la adolescencia es la preparación para la vida adulta, de acuerdo con la Extensión de la Universidad Estatal de Iowa. Con este objetivo en mente, es necesario fomentar un comportamiento responsable en tu hijo. El proceso de desarrollo de la responsabilidad requiere tiempo y esfuerzo, e invariablemente, tu adolescente puede que cometa errores. Instituye unas consecuencias razonables para un adolescente que muestre un comportamiento irresponsable y así tu hijo con el tiempo llegará a ser más maduro y responsable.

Vista general de la consecuencias

Las consecuencias razonables incluyen dos tipos de consecuencias, afirma Patrick Day, de la Extensión Cooperativa de la Universidad de Nevada. Las consecuencias naturales son los tipos que se producen sin tu intervención; si no lavas tu ropa, no tendrás ninguna ropa limpia para ponerte. Las consecuencias lógicas tienen sentido, pero requieren una respuesta para instituirlas; si te quedas después de la hora acordada, no serás capaz de salir el próximo fin de semana.

Configuración de las consecuencias

Debido a que el objetivo es desarrollar la auto-responsabilidad en tu hija adolescente, puede ser útil incluir a tu hija en el proceso de instituir reglas e incluir las consecuencias. Siéntate con tu hija adolescente para discutir las reglas y hablar de una consecuencia razonable para adjuntar a cada regla. Pregunta la opinión y los pensamientos de tu hija adolescente sobre lo que ella considera una consecuencia razonable si no sigue cada regla. Obviamente, tú tienes la última palabra sobre las consecuencias. Esta colaboración puede ser un medio eficaz para aumentar la comprensión de tu hija de las normas, la cooperación con las reglas y la responsabilidad en su cumplimiento, afirma Shirley Anderson-Porisch, educadora de extensión con la Universidad de Minnesota.

Ejemplos de las consecuencias

A medida que hagas una lluvia de ideas de consecuencias razonables, trata de que sean sencillas y lógicas. Por ejemplo, si tu hijo no coopera con las tareas del hogar, es posible que suspendas el servicio de chófer para él. Si tu hijo adolescente no cumple con tu toque de queda, tendrá sus privilegios de las salidas suspendidos. Si tu hijo no sigue las reglas para el uso del vehículo de la familia, no será capaz de utilizarlo.

Seguimiento

Una vez que instituyas las reglas y las consecuencias, haz un seguimiento para hacerlas cumplir. Puede que sea necesario recordarle a tu hijo adolescente acerca de las normas o responsabilidades de vez en cuando. Al final, hazlo responsable de la finalización o de la falta de cumplimiento. Debido a que las consecuencias fueron un esfuerzo cooperativo, tu hijo adolescente no puede utilizar la excusa de no saber o de no entender las expectativas. Si tu hijo no cumple, instituye la consecuencia de una manera tranquila y respetuosa. Por ejemplo, podrías decir: "Me di cuenta de que no remplazaste el combustible que utilizaste en el vehículo como nos pusimos de acuerdo que lo harías. Esto significa que no podrás de utilizar el vehículo el próximo fin de semana".

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por enrique pereira vivas