Consecuencias de la falta de ejercicio durante el embarazo

Existen muchos beneficios del ejercicio regular, incluyendo mantener un peso saludable y protección contra condiciones peligrosas como la presión arterial alta o la diabetes. Durante el embarazo, el ejercicio es incluso más importante, ya que ayuda a mantener la salud de tu bebé y la tuya. La falta de ejercicio puede estar vinculada a muchos problemas relacionados con el embarazo tanto para tu bebé como para ti.

Marco de tiempo

De forma ideal, deberías tener un peso saludable y estar en buena condición antes de embarazarte. Sin embargo, si no te has ejercitado antes del embarazo, debes comenzar tan pronto como sea posible. Necesitarás comenzar lentamente y seguir el consejo de tu médico. Comienza ejercitándote de dos a tres veces por semana y continúa hasta cuatro o más veces por semana una vez que estés lista.

Importancia

La falta de ejercicio durante el embarazo te pone en riesgo de tener complicaciones, como una frecuencia cardíaca y presión arterial incrementada, y te pone en un riesgo adicional de desarrollar diabetes gestacional. Todo esto no sólo afecta tu salud, sino también la de tu hijo en el vientre. La falta de ejercicio durante el embarazo también hace que tengas mayor probabilidad de ganar demasiado peso durante estos nueve meses, haciendo que sea más difícil regresar a un peso saludable una vez que el bebé nazca. También puedes experimentar más acidez y problemas de digestión.

Limitaciones

Aunque no debes evitar el ejercicio completamente durante el embarazo, existen ciertas actividades de las que debes alejarte. A menos de que el médico te diga lo contrario, aléjate de actividades que involucren saltar o cambios repentinos de dirección. Por esta razón, la equitación, los deportes de contacto y el esquiar no se consideran seguros. También evita cualquier ejercicio que requiera que te recuestes sobre tu espalda después del primer trimestre.

Conceptos erróneos

Algunas mujeres evitan el ejercicio durante el embarazo porque temen que les provoque un aborto. De acuerdo con la American Pregnancy Association, esto no es cierto. Tampoco es cierto que no debes levantar pesas o cualquier cosa pesada. No sólo es seguro, sino que levantar pesas te puede ayudar a preparar a tu cuerpo para el parto y el nacimiento. Los ejercicios abdominales también son seguros, aunque debes evitar recostarte sobre tu espalda después del primer trimestre. Tampoco necesitas preocuparte porque el ejercicio provoque un parto prematuro. Tu cuerpo no entrará en labor de parto hasta que el bebé y tú estén listos. La antigua instrucción de que las mujeres embarazadas deben mantener su frecuencia cardiaca por debajo de 140 latidos por minuto también ha sido descartada: el American College of Obstetricians and Gynecologists eliminó esa instrucción en la década de 1990 y ahora sugiere que las mujeres embarazadas deben ejercitarse a un ritmo cómodo.

Advertencia

Deja de ejercitarte y contacta tu médico si experimentas sangrado vaginal, dolor inusual, estás mareada, experimentas contracciones prematuras o si sale cualquier tipo de líquido. Consulta con tu médico o partera antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, ya que algunas condiciones médicas pueden provocar que el ejercicio haga más daño que bien. Tu médico también quizás quiera colocar algunas restricciones sobre los tipos o la cantidad de ejercicio que debes realizar.

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Escrito por lisa weber | Traducido por laura de alba