Conoce a tu enemigo: Sodas dietéticas

La soda sin calorías goza de la aceptación popular por una imagen creada por los medios.

Después de que la dejé mi dolor de espalda desapareció y mis migrañas disminuyeron en casi un 75 por ciento. Eventualmente dejé toda la cafeína y los productos de aspartame y estoy libre de las migrañas y dolor. Me tomó casi tres semanas para reponerme de los dolores de cabeza por la abstinencia pero ha valido completamente la pena.

— Mary Ellen, directora de comunicaciones

Cuando estaba en la universidad, trabajaba en el periódico estudiantil que estaba a una cuadra de Burger King, Wendy's, Taco Bell, pizza shop, carrito de emparedados, un puesto de gyro y un trailer de comida amado por todos los estudiantes de la Universidad de Ohio llamado "Burrito Buggy". Nosotros a menudo trabajábamos por la noche, y yo tomaba mucha soda entonces. Y se notaba, yo estaba casi del tamaño de un Burrito Buggy. Tome la clase de jogging, (oigan, necesitaba los créditos) y me costaba tanto trabajo correr por mas de unos cuantos minutos en la pista de ciclismo de la escuela que decidí hacer algunos cambios. ¿Dejaría de consumir comida rápida y burritos sobrecargados? ¡Cielos, no! Pero decidí que cambiaría a la soda dietética cuando los comía. Ve: compromiso. Así comenzó mi relación con la soda dietética. Desde entonces, siempre he pensado que la soda dietética era algo bueno porque tenía menos calorías que la soda regular. Nunca me detuve a pensar realmente acerca de lo que estaba entrando a mi cuerpo en vez de aquellas calorías de la soda regular. Como mucho bebedores de soda, quería respuestas fáciles sin sufrir las consecuencias. Si has estado leyendo este sitio las últimas semanas, habrás notado que Livestrong.com está permitiéndome investigar todas las cosas en el mundo que creo que están tratando de matarme. He escrito piezas previas acerca de los peligros de los carbohidratos (Conoce a tu enemigo: Carbohidratos) y sentarse (Conoce a tu enemigo: Sentarse). He puesto a la soda dietética en esa lista porque leo las noticias y, bueno, ¿Qué demonios está pasando con esa cosa?

Pocas calorías, poca ciencia

Es un misterio científico, justo ahí con la teoría del campo unificado y por qué Justin Bieber se está descomponiendo repentinamente. Nadie puede decir con certeza qué es lo que la soda dietética le hace a nuestros cuerpos. Nadie ha encontrado la prueba del delito hasta ahora, o en este caso, la investigación cuantificable que muestre los efectos secundarios que las bebidas con cero-calorías provocan al cuerpo humano.

Unos cuantos estudios han demostrada vínculos entre la soda dietética y el aumento de peso. Espera un momento, tú dices: "La mayoría de las sodas dietéticas tienen cero calorías". ¿Cómo puede ser eso posible? Es posible que las sodas dietéticas disparen una respuesta de la insulina que evita que la grasa se queme. (Ve el artículo de Livestrong.com "Conoce a tu enemigo: Carbohidratos") Los investigadores también han considerado la posibilidad de que las bebidas dulces conduzcan al deseo de más dulce, lo que causa que la gente coma más. Las enfermedades del corazón, la diabetes y la depresión han sido también vinculadas al consumo de soda dietética.

Recuerda que las palabras clave son: "vinculadas a" no "causadas por".

Hay investigaciones que incluso aseguran que las bebidas dietéticas mezcladas con alcohol hacen que los bebedores se intoxiquen más que con las bebidas regulares. Esto es problemático porque entre más te intoxicas menor es tu inhibición. Entre menos sea tu inhibición, es más probable que experimentes con rebanadas de pizza sobrantes como pan para emparedados a las 3:00 a.m.

He aquí un ejemplo de un estudio que afirma que la soda dietética puede ser o no dañina. La Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill examinó los patrones de consumo de bebida de los individuos junto con sus dietas. El autor del estudio Kiyah Duffey, Ph.D., (Doctor en Filosofía por sus siglas en inglés) dijo que el análisis del equipo encontró que las personas que consumían bebidas dietéticas tendían a ser menos saludables que las personas que no las consumían.

Pero esa no es toda la historia.

Más de 4.000 adultos jóvenes contribuyeron con información a este estudio durante 20 años. Los participantes después fueron divididos en dos grupos. El grupo 1 consumió una dieta que contenía más fruta, pescado, granos enteros, semillas y leche. El grupo 2 reportó consumir cantidades más altas de comida rápida, carne, pollo, pizza y bocadillos.

Las personas más sanas eran las del grupo 1, los consumidores sanos que no tomaban bebidas de dieta. De acuerdo con los investigadores, ellos tenían un riesgo más bajo de tener una cintura ancha, menos riesgo de tener alto nivel de trigliceridos y un riesgo más bajo de padecer el síndrome del metabólico. ¿Cuál fue el segundo grupo más sano? Fue el grupo 1 de consumidores de comida sana y bebidas dietéticas.

Los miembros del grupo 2, aquellos consumidores de comida chatarra, tuvieron un riesgo más alto de padecer enfermedades del corazón sin importar lo que bebieran.

Lo que demostró la investigación de Carolina del Norte es que las circunstancias en las que se consumen las bebidas dietéticas es importante.

Muchos de los estudios que proclaman que las bebidas de dieta "¡Nos están matando!" han recibido tanta atención, están basados en la observación o han sido realizados en animales. Los resultados son comúnmente interesantes, pero no son conclusivos y algunos de ellos han caído bajo la crítica severa. Incluso los investigadores que publican estudios críticos sobre las sodas dietéticas están de acuerdo en que es necesario investigar más.

"La dieta es algo realmente difícil de medir". Duffey dijo. "La gente tiene toda clase de relaciones con la comida. Creo que apenas comenzamos a entender la forma en cómo otros factores en nuestras vidas influencian el comportamiento en nuestras dietas y cómo últimamente tienen un impacto en nuestra salud, cómo la comida y otros aspectos psicológicos o sociológicos y la interacción que tienen con nuestras decisiones afectan nuestra salud a largo plazo".

Cazando al dragón café

Le pregunté a un grupo de gente que tomaba mucha soda dietética y después la dejó, qué pasó entonces con su salud.

Algunos dijeron que dejaron de beber copiosas cantidades de soda dietética y nada cambió. Se sintieron igual un día o un año después.

Otros vieron que su salud mejoró.

Esto es importante.

No todo aquel que bebe soda dietética experimenta problemas en su salud. No todo aquel que las abandona ve que su salud mejora.

Incluí las siguientes historias de gente real que entrevisté porque ellos mostraron la posible mejora de la salud entre personas que beben grandes cantidades de soda dietética.

Nombre: Jeanne S., escritora

Consumo de soda dietética: hasta 4 a 6 litros al día

"Dejar la soda dietética puede haber sido una de las mejores cosas que he hecho por mi salud. Ya no sufro tanto de acidez. Ya no tengo los extraños movimientos involuntarios en los ojos que me volvían loca y, tal vez, lo mejor de todo, ya no comienzo a temblar y entrar en pánico cuando no tengo acceso a una soda dietética". (Puedes leer la historia de Jeanne acerca de haber dejado la soda dietética en los vínculos de las referencias abajo. Me encontré con ella mientras investigaba para este artículo).

Nombre: Mary Ellen, directora de comunicaciones

Consumo de soda: una lata más una bebida gaseosa mediana o grande al día

"Después de que la abandoné, todo mi dolor de espalda desapareció y mis migrañas disminuyeron en casi un 75 por ciento. Eventualmente, dejé toda la cafeína y los productos de aspartame y ahora me encuentro libre de migrañas y sin dolor. Me tomó tres semanas superar los dolores de cabeza por la abstinencia, pero ha valido completamente la pena".

Nombre: Jeanne, escritora

Consumo de soda dietética: Constantes reabastecimiento de la máquina despachadora.

"Haber dejado la soda dietética no ha mejorado mi salud dramáticamente, que yo haya notado. No perdí una tonelada de peso o de repente recuperé la energía para hacer mucho ejercicio. Como sea, lo que ha cambiado principalmente es que ya no como tan pobremente. Para mi, la mejor parte de comer alimentos grasosos era pasármelos con soda dietética. Ahora que ya no la tomo, la comida mala ya no sabe tan bien. Es decir, todavía me gusta, pero no creo que valga la pena desperdiciar las calorías en eso si no es grandioso. Una hamburguesa Doble-doble estilo animal de In-N-Out no sabe a lo mismo si no va acompañado de una soda dietética. Así que, básicamente, dejando la soda también he dejado de comer muchas cosas que no debería haber comenzado a consumir en primer lugar".

Nombre: Holly, mercadeo

Consumo de soda dietética: tres latas al día

"La dejé de tomar repentinamente el día que fui severamente molestada en la cafetería para empleados por un compañero armado con una helada lata de la bebida. Después de un mes de haberle dicho donde podía ponerse esa lata, fui redimida cuando noté que mi cabello había dejado de caerse en puños cuando estaba en la ducha. Eso fue lo primero que vi. Además de eso, soy menos dependiente de la cafeína y no me convierto en Hulk los sábados por las mañanas cuando me doy cuenta que ya no hay más soda dietética".

Tomémoslo con filosofía

Tal vez la sodas dietéticas hagan daño, o tal vez no. O tal vez afecten negativamente a algunas personas y no a otras. Nadie sabe con certeza.

Entonces ¿qué se supone que debemos hacer hasta que la ciencia lo descubra?

Yo tengo una sugerencia. Las sodas dietéticas son populares porque prometen el dulce sabor de una soda común, a cambio de nada , cero calorías de las sodas regulares. Pregúntate esto: ¿Realmente crees que puedes recibir algo a cambio de nada? O ¿crees en una versión universal/filosófica/política de la tercera ley de Newton que dice que cada acción conduce a una reacción igualmente opuesta?

Yo hice una realmente intensa investigación de campo en la universidad sobre las acciones y las reacciones en el Burrito Buggy, así que sé mi respuesta.

Foto: iStock

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Escrito por joe donatelli
Traducido por maria del rocio canales