Conoce a tu enemigo: Los desplazamientos

Ahí te encuentras sentado, atrapado en una jaula de acero laminado en una autopista paralizada con un Cheerio solitario que cuelga de tu barbilla.

Ahí te encuentras sentado, atrapado en una jaula de acero laminado en una autopista paralizada con un Cheerio solitario que cuelga de tu barbilla. Delante de ti, los conductores están enviando mensajes de texto y chocando entre sí. La mujer en el vehículo junto al tuyo pinta sus uñas mientras come un pedazo de pan tostado. En el arcén de la autopista un policía ha hecho que alguien se detenga, lo cual es extraño, porque nadie va a más de 4 mph (6,43 km/h). Eso debe significar que el conductor es un criminal. Haces un contacto visual. Cierra las puertas. Cierra las puertas. Cierra las puertas. Mueves el dial de la radio y tus opciones son un informe de la radio pública acerca de la desafortunada muerte del violinista popular nórdico de "Zeke, Goatbutt and the Morning Zoo Crew". Entonces tu brazo izquierdo se adormece por un segundo y crees que es un ataque al corazón, pero luego te acuerdas de que tu brazo izquierdo ha estado en la misma posición durante 20 minutos y te das cuenta de que sólo se ha quedado dormido. Te calmas moviendo tu lengua alrededor, buscando el sabor del cobre. "Mi viaje", piensas, "me está matando". Y puede que tengas razón.

Los desplazamientos y la salud

El viaje promedio para los estadounidenses es de 25 minutos en cada sentido. Eso significa, que en promedio, pasamos 50 minutos al día o 5% de nuestras horas de vigilia laboral en el vehículo. Eso, si tenemos suerte. Hay 600.000 estadounidenses que manejan más de 50 millas (80,46 km) por más de 90 minutos en cada sentido. Una cuarta parte de ellos viven en el área de Washington, D.C. (Algo así explica las cosas, ¿no?).

En un mundo donde aparentemente todo afecta negativamente a nuestra salud, los desplazamientos ahora se pueden agregar a la lista. Al igual que estar sentado, el número de asociaciones entre la inactividad física y las enfermedades de salud va en aumento. La diferencia entre estar sentado y los desplazamientos es que tenemos la ventaja añadida del estrés.

Los desplazamientos y el corazón roto

A principios de este año un estudio de Australia reveló que las personas que caminaban o montaban sus bicicletas (viajeros activos) para ir a trabajar ganaron menos peso que los viajeros que conducían. De acuerdo, eso es obvio. Curiosamente, el investigador Takemi Sugiyama, epidemiólogo del comportamiento de Baker IDI Heart and Diabetes Institute en Melbourne, también encontró que los viajeros activos ganaron menos peso que los pasajeros de automóviles que trabajaban en su tiempo libre.

"Con el fin de alcanzar el nivel de actividad física necesaria para evitar el aumento de peso, puede ser más realista acumular la actividad física a través del transporte activo, en lugar de agregar ejercicios a las rutina semanales de tiempo libre", le dijo al Servicio de Noticias del Comportamiento de la Salud.

En otras palabras, de acuerdo con Sugiyama, andar en bicicleta para ir al trabajo todos los días es más probable que te mantenga a tono en comparación con montar una bicicleta estática en el gimnasio todos los días.

Al igual que en el estudio australiano, en 2009, Penny Gordon-Larsen, de la Universidad de la Escuela de Salud Pública de Carolina del Norte encontró que los hombres y las mujeres que caminan o manejan una bicicleta para ir al trabajo están más a tono. Sí, ¿verdad? Pero Gordon-Larsen también reveló que los hombres que son viajeros activos son menos propensos a tener sobrepeso y son más propensos a tener niveles saludables de triglicéridos, presión arterial y de niveles de insulina en comparación con los pasajeros de automóviles.

Malas noticias para los viajeros en vehículos; esos son los dos factores de una enfermedad cardíaca.

Este no es el único estudio que establece un vínculo entre una enfermedad cardíaca y los desplazamientos.

En 2013, la investigadora de la salud Christine M. Hoehner publicó un estudio en la revista American Journal of Preventive Medicine que vinculaba las distancias mayores de desplazamientos con la disminución de la capacidad cardiorrespiratoria, el aumento de peso y otros indicadores de riesgo metabólico.

Una de las conclusiones más destacadas del estudio fue que incluso un trayecto corto afectaba la salud. Los viajeros que condujeron más de 15 millas (24,13 km) para ir trabajar tenían un mayor riesgo de obesidad y tenían menos probabilidades de cumplir con las recomendaciones de actividad física moderada a vigorosa. Un trayecto de sólo 10 millas (16,09 km) reveló una asociación con la hipertensión arterial. E incluso después de que el equipo de Hoehner controló la actividad física, todavía vieron una asociación significativa con la presión arterial.

"Puede haber algo más en juego aquí", dijo Hoehner. "No tenemos los datos para apoyar esto, pero podríamos hipotetizar que las personas con mayores desplazamientos son más propensas a experimentar el estrés crónico, posiblemente, en el tráfico".

Y el estrés crónico, como sabemos, puede afectar todos los aspectos de tu vida, por ejemplo, tu vida amorosa.

En 2011, la geógrafa social sueca Erika Sandow publicó un estudio que parecía tan obvio que hizo que todos concluyeran, "¡Por supuesto! ¡Eso tiene mucho sentido! ¿Tenían que estudiar eso? "Pero gracias a Dios que lo hicieron o nunca lo sabríamos con certeza.

En su disertación, Sandow reveló que el riesgo de separación entre las parejas es un 40% mayor entre los viajeros de larga distancia. Un viaje de larga distancia, en este caso, se define como un viaje de al menos 18,6 millas o 29,93 km (distancia euclidiana conocida como "vuelo de pájaro"), cuyo promedio eran unos 45 minutos en el vehículo por trayecto.

Piensa en ello. Menos tiempo con tu pareja. Menos tiempo con tus hijos. Más presión sobre tu pareja para manejar todas las tareas domésticas y el cuidado de los niños. Demasiado tiempo escuchando a Zeke, Goatbutt and the Morning Zoo Crew en la radio del vehículo, puedes ver cómo eso iba a pasar factura.

¿Tu desplazamiento te está matando?

Independientemente de si tu viaje te está matando esto depende de cuán largo sea, dice Sandow. Su investigación concluye que los trabajadores con desplazamientos de más de 30 millas (48,27 km) de ida mueren antes que las personas que viven más cerca de sus lugares de trabajo.

Le pregunté a Sandow si es posible que las personas que llevan estilos de vida poco saludables son más propensas a viajar. Ella dijo que la duración de trayecto suele ser relacionado con el género, los ingresos y la educación. Los pasajeros de larga distancia tienden a ser hombres altamente educados con altos ingresos. Los hombres con mayores ingresos tienden a ser mayores en edad. La principal causa de muerte entre los hombres de más edad son las enfermedades del corazón, lo cual está vinculado a factores tales como la presión arterial alta, que ahora sabemos que está asociada con los desplazamientos.

Pero los desplazamientos no afectan a los hombres solamente. Existe una relación entre la mortalidad femenina y los trayectos largos también, sobre todo cuando las mujeres tienen un ingreso y un nivel educativo bajo.

"Yo creo que el estilo de vida que los largos desplazamientos traen se relaciona con los resultados de salud", dice Sandow. "Pasar más tiempo en los desplazamientos debe necesariamente significar que uno tiene que negociar este tiempo contra otras actividades. Sabemos por estudios previos que la mayor parte de los tiempos de desplazamiento viene de la reducción del sueño. El tiempo también se ha tomado de la actividad física y de la preparación de alimentos".

Piensa en los factores que afectan a tu salud, el ejercicio, el sueño, la alimentación y la actividad social. Los desplazamientos tienen el potencial para tocar todos ellos.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

El estudio de los desplazamientos es todavía algo nuevo, pero los primeros indicadores apuntan hacia la misma dirección.

"Si bien los desplazamientos pueden significar aumento de salario, un mejor trabajo o incluso conseguir un trabajo, también pueden significar largos tiempos de viaje y un aumento del estrés y de los problemas de salud," dice Sandow. "La comprensión de las consecuencias para la salud a largo plazo de los desplazamientos de larga distancia en los viajeros y sus familias todavía no está muy claro".

Los investigadores coinciden en que los desplazamientos no son una opción para muchos, son una necesidad. Por lo general, no puedes dejar de desplazarte de la misma manera que puedes dejar de fumar, pero hay pasos que se pueden tomar para reducir el impacto negativo de tu viaje en tu salud.

Hoehner insta a los empleadores a permitir que los empleados tomen descansos para caminar durante todo el día, darle a los empleados la opción de escritorios de pie y dejar que la gente llegue a la oficina o salga de ésta más tarde o más temprano para evitar las horas pico en las carreteras. Los empleados que están preocupados por su salud deben pedir estas cosas en lugar de esperar a que se ofrezcan.

Todos estamos haciendo lo suficiente al esperar cuando estamos sentados en nuestros vehículos en la carretera.

Foto: iStock

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Escrito por joe donatelli
Traducido por enrique pereira vivas