Conectándote con tu hija preadolescente

Ser el padre de una preadolescente puede ser difícil. Justo cuando piensas que tu hija te necesita más que nunca, puede que se aleje de ti. Mantenerte conectada y desarrollar nuevas conexiones con tu hija preadolescente puede ayudar a fortalecer su relación. Saber cómo comunicarte y conectarte con tu hija puede hacer una gran diferencia en su receptividad a tu deseo de conectarte con ella.

Escucha

Escucha activamente a tu hija. Según Julie Metzger, experta en la educación de hijos y fundadora de Great Conversations, los padres deben abrir un diálogo en el que casa parte tenga un peso igual. Evita el temido "Tengo que hablar contigo" y en vez de eso abre una conversación menos amenazadora en la que ambas puedan hablar y escuchar.

Da pasos pequeños

Los adultos están acostumbrados a solucionar problemas y crear lazos a través de largas conversaciones. Sin embargo, este enfoque puede no funcionar con tu preadolescente. Great Conversations impulsa a los padres a tener 200 conversaciones de un minuto con los preadolescentes. 60 segundos no es nada en tu día o en el de tu hija, pero al tener conversaciones frecuentes y consistentes con tu hija, le muestras que siempre estás ahí para ella. Comienza una conversación en el coche o mientras hacen compras en el supermercado.

Sé flexible sobre crear lazos

Incluso aunque puede que sientas que tu preadolescente se aleja de ti, la psicóloga clínica Laura Markham en el sitio web Aha Parenting indica que es importante concentrarse en desarrollar tu relación y sacar tiempo de calidad. La clave es ser flexible, lo que funcionaba cuando tu hija era pequeña puede no funcionar ahora. Según Markham, los padres deben tomar cualquier oportunidad de conectarse con sus preadolescentes, incluso si es simplemente un abrazo rápido en la mañana o una conversación pequeña antes de dormir.

Haz preguntas específicas

Según la autora y experta en la crianza de niños Michele Borba, escribiendo en MicheleBorba.com, la forma en la que los padres formulen una pregunta a menudo dicta la respuesta de un preadolescente. Evita hacer preguntas genéricas como "¿Cómo estuvo tu día?", las que son predecibles y poco genuinas para para ellos, dice Borba. En vez de eso, opta por hacer preguntas abiertas que requieran un poco más que un "sí" o un "no", como "¿Qué pensaron tus amigos de la presentación de anoche?". Al abrirte a una conversación más profunda, le estás mostrando a tu hija que estás genuinamente interesada en sus pensamientos y opiniones.

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Escrito por kelly burch | Traducido por ana maría guevara