Conductas de riesgo en niños

Casi cualquier padre ha tenido que lidiar con un hijo que se involucra en un comportamiento riesgoso; es ocurre porque el comportamiento riesgoso es natural en la infancia y la adolescencia. En particular, los adolescentes son susceptibles a actuar impulsivamente y a sentirse invencibles. En estos días, cuando el peligro parece estar siempre presente, los padres juegan un papel cada vez más importante para influir en sus hijos para evitar las conductas de riesgo.

El riesgo es natural

Probablemente recuerdes haber hecho cosas locas cuando eras un niño, cosas que ni siquiera considerarías en la actualidad. Si papá y mamá tomaron riesgos, entonces es difícil culpar a un hijo por actuar de la misma forma. Las escuelas y las familias intentan enseñarles a los niños a evitar el comportamiento riesgoso, pero el comportamiento riesgoso es natural para ellos, ya que este comportamiento es de hecho un intento de buscar cosas nuevas. Cuando los mecanismos de evolución de un niño lo conducen a tomar decisiones riesgosas no es enteramente su culpa.

Influencia parental

Aunque la biología de un niño no es maleable, las estrategias parentales sí lo son. Como el académico T.W. Boyer menciona en su artículo “The Development of Risk-Taking", los niños frecuentemente buscan a sus padres para determinar qué comportamientos son aceptables y cuáles no. Los padres son integrales para ayudar a los niños a desarrollar un punto de vista en particular del mundo. Cuando los padres entienden este hecho, están mejor preparados para lidiar con las conductas de riesgo de sus hijos.

Monitoreo parental

Al monitorear las actividades de tus hijos, les puedes ayudar a evitar involucrarse en comportamientos riesgosos. Tienes mucha mayor probabilidad de ser capaz de intervenir en una actividad riesgosa si sabes en dónde está tu hijo, quiénes son sus amigos y qué es lo que hacen juntos. El monitoreo puede ser tan simple como hacer preguntas o tan participativo como tener puntos de revisión con tu hijo en ciertos momentos del día. Los académicos Thomas Dishion y Robert McMahon mencionan en su artículo "Parental Monitoring and the Prevention of Problem Behavior" que los padres que monitorean el bien de sus hijos tienen niños que no sólo se involucran en comportamientos menos riesgosos, sino que también son más fuertes en lo académico y en su capacidad de adaptarse a las nuevas situaciones.

Conoce a tus hijos

Tus actividades de monitoreo pueden ser más difíciles de llevar a cabo cuando tus hijos llegan a los años de la adolescencia. En este tiempo, la privacidad se convierte en un problema clave, lo que hace que el monitoreo sea difícil. Cuando te encuentres en esta situación, la mejor solución es sacrificar el monitoreo por conocimiento personal. A esta edad, el conocimiento parental actúa como una herramienta de prevención poderosa: los padres con un mayor conocimiento del comportamiento de sus adolescentes tienen más oportunidades de discutir los problemas y ofrecer consejo, lo que puede disuadir a los chicos de involucrarse en actividades riesgosas, como el uso de drogas o conducción peligrosa. Sin embargo, un conocimiento preciso sólo puede surgir de una relación abierta con tu adolescente y, para permitir esto, los padres deben hacer sentir a sus hijos cómodos al discutir sus vidas personales. De esta forma, si quieres conocer la situación de tu adolescente, promueve un ambiente seguro e interactivo en el hogar.

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Escrito por damon verial | Traducido por laura de alba