Conducta agresiva vs. conducta afirmativa

Las personas afirmativas han adquirido las habilidades para expresar sus opiniones a los demás de una manera respetuosa, mientras que aquellas que son agresivas y atacan a otros y fuerzan sus opiniones sobre los demás, de acuerdo con el artículo "Assertive Versus Unassertive and Aggressive Behavior", publicado por los Mountain State Centers for Independent Living. Las personas afirmativas tienen una mejor oportunidad de ganar el respeto de los que los rodean, ya que son capaces de valerse por sí mismas, mientras que tienen en cuenta las necesidades y opiniones de los demás, de acuerdo con el artículo "How to Be Assertive, Not Aggressive" publicado en "Psychology Today". La gente agresiva puede ser intimidante, por lo que los demás pueden comenzar a evitarla.

Todo el mundo es aceptable

El comportamiento afirmativo permite que todos se sientan cómodos y seguros, mientras que las personas agresivas tienden a buscar el control y salirse con la suya, incluso si eso significa hacer daño a otros. Por ejemplo, si tenías un desacuerdo con un compañero de trabajo en relación con un proyecto en el que estaban trabajando en conjunto, ser afirmativos les permitirá a los dos evitar hacerse daño mutuamente y alcanzar su objetivo sin alienar a los demás, de acuerdo con los Mountain State Centers for Independent Living. Incluso si el resultado no es completamente a tu favor, te sentirás respetado y valorado como persona ya que tu compañero de trabajo escuchó tus pensamientos y sentimientos al respecto y viceversa, antes de alcanzar una decisión juntos.

Las personas inteligentes

Ser consciente de las reacciones de los que te rodean es una gran diferencia entre ser afirmativo o agresivo, de acuerdo con un artículo de Lynn Taylor en "Psychology Today". Las personas afirmativas exudan confianza y seguridad en sí mismas; hacen contacto visual con las personas que están hablando y se resisten a reaccionar de una manera negativa o explosiva. Las personas agresivas suelen ser contundentes, estar fuera de sintonía con los demás, y parecen tener una visión de túnel con el foco en lo que debe ser su resultado deseado, de acuerdo con The College of New Jersey.

La mirada

Las personas agresivas pueden mirar de una manera enojada o irritada a los demás, mientras que las personas afirmativas generalmente parecen relajadas y abiertas, incluso cuando se enfrentan a una situación de estrés, de acuerdo con Mountain State Centers for Independent Living. Las personas agresivas pueden hablar en voz alta, interrumpir a otros o dominar la conversación. Sus expresiones pueden apagar a las personas por la intimidación. Por ejemplo, un marido puede gritar y mirar a su mujer durante una discusión. En lugar de hacer frente a la cuestión de fondo, su mujer, entonces, se enfocará en la manera de alejarse de él. Las personas afirmativas son más propensas a hablar en un tono de conversación tranquilo mientras usan expresiones que se condicen con lo que están diciendo. Durante una discusión, una pareja puede ser a la vez capaz de discutir el tema en cuestión, discutir las opciones para la solución del problema y llegar a un acuerdo o compromiso con el que ambos puedan convivir.

Continuar en el juego

Una vez que se etiqueta a una persona como agresiva, puede ser difícil de revertir. Las personas agresivas suelen aparecer al mando y ponen muchas expectativas en los demás, según la revista Psychology Today. Si no se cumplen esas expectativas, la persona agresiva puede tener un estallido o explosión. Aprender a dirigir a otros tomando suavemente las riendas y dejando que otros hablen y actúen abiertamente ayudará a la persona afirmativa a ganarse el respeto de los demás. Esta es una habilidad muy útil y necesaria para todas las áreas de la vida.

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Escrito por karen kleinschmidt | Traducido por mar bradshaw