El comportamiento repetitivo de los niños con autismo

El autismo afecta el desarrollo y la comunicación social del niño. Los niños con autismo a menudo tienen comportamientos repetitivos (stimming, en inglés) como aletear los brazos o golpear el dorso de sus manos. Estos movimientos repetitivos se denominan auto-estimulación. Las causas de estos movimientos repetitivos todavía se investigan, pero existe cierto consenso en que este comportamiento es calmante para un niño con autismo y le ayuda a sentir una sensación de control sobre su entorno. Los niños con autismo tienden a 'estimularse' cuando están ansiosos, excitados o experimentan emociones intensas. El comportamiento puede parecer incómodo y potencialmente peligroso para los demás.

Conductas repetitivas típicas

De acuerdo con un estudio de investigación realizado en el Instituto de Tecnología de Georgia, hay una serie de comportamientos repetitivos comunes entre los niños con autismo. Estos incluyen golpear con los dedos varias veces sobre una superficie como un escritorio o una mesa, agitar las manos varias veces y a veces sacudirlas violentamente, golpear repetidamente la parte superior de una mano con la otra, pasearse o caminar repetitivamente, balancearse de un lado a otro mientras están de pie, dar vueltas en círculos y caminar en puntas.

Características de las conductas repetitivas

Las conductas repetitivas pueden variar, pero comparten características comunes. Si tu hijo comienza con las conductas repetitivas, verás que se detiene si se lo pides, al menos temporalmente. Finalmente, vuelve a reemplazar el comportamiento por otro comportamiento. Tu hijo puede comenzar con las conductas repetitivas cuando está excitado, ansioso, aburrido o se siente presionado por las demandas sociales. Todos los niños se involucran en estas conductas, pero los infantes, los niños y los adultos con autismo a menudo no las superan. Algunos niños con desarrollo típico pueden desarrollar estas conductas también, pero en estos niños se detienen o se redirigen más fácilmente. Los niños con trastornos autistas más graves tienden a tener conductas repetitivas más a menudo y más intensamente.

Conductas repetitivas en personas con desarrollo no autista

Los niños y adultos con desarrollo no autista a menudo se involucran en conductas de autoestimulación, pero los comportamientos específicos tienden a ser socialmente más aceptables que el de los de los niños autistas. Por ejemplo, un adolescente con un desarrollo normal puede habitualmente golpear con el lápiz la mesa de la escuela o hacer girar un mechón de su cabello, sobre todo si está aburrido o nervioso. Estos comportamientos son tan comunes y tan inofensivos que no se notan. Los comportamientos repetitivos de los niños con autismo suelen ser más evidentes y alarmantes.

Reducir los comportamientos repetitivos

Ya que este comportamiento es útil para tu hijo porque lo calma y le da una sensación de control, es probable que no puedas eliminarlo. Tratar de reducir las conductas repetitivas o reemplazarlas es más eficaz. Según el May Institute el análisis aplicado al comportamiento (o ABA por sus siglas en inglés) puede ser eficaz en la reducción de los comportamientos repetitivos. Con el uso de este método, el niño es recompensado para la sustitución de la conducta repetitiva con otro comportamiento más aceptable. El impacto social de las conductas repetitivas se puede reducir mediante la sustitución de agitar las manos por golpes ligeros en la pierna, por ejemplo. Debido a que tu niño requiere los efectos que las conductas repetitivas le ofrece, provéele una mejor manera de lograr ese efecto.

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Escrito por karen doyle | Traducido por andrea galdames