¿Qué se puede hacer sobre el comportamiento peligroso o dañino en los niños?

Los niños muestran comportamiento peligroso o dañino por varias razones, incluyendo desbalances químicos, crianza deficiente y exposición previa al abuso físico o sexual, de acuerdo a la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. Es importante no minimizar los signos de alerta del comportamiento violento observado en niños, incluyendo las muestras de enojo intenso y poca tolerancia la frustración. Los profesionales de la salud mental son a menudo un sólido recurso para ayudarte a manejar el comportamiento peligroso o nocivo en tu hijo, y pueden enseñarle a él y a la familia cómo manejar adecuadamente la ira intensa y las explosiones de ira violenta.

Asesoría

Los profesionales de la salud mental pueden ayudar a tu hijo a manejar la ira intensa que puede ser la causa inicial de comportamiento peligroso o nocivo. La asesoría individual puede ayudar a tu hijo a procesar emociones difíciles por si mismo, mientras que las sesiones de terapia familiar pueden dar a toda la familia las herramientas para resolver problemas que potencialmente pudieran poner barreras al despliegue de comportamiento apropiado en tu hijo. La terapia cognitivo-conductual en niños, de acuerdo a investigación clínica hecha por el Departamento de Psiquiatría del Massachusetts General Hospital, es una aproximación terapéutica que ayuda a los niños con problemas conductuales a aprender a afrontar y resolver problemas de manera efectiva para modificar el comportamiento problemático.

Manejo del enojo

Tu hijo podría estar exhibiendo comportamiento dañino o peligroso como respuesta a un pobre manejo del enojo. Aprender a manejar el enojo de manera efectiva con técnicas como respirar profundamente y tomarse un tiempo fuera para calmarse puede animar a tu hijo a usar estas estrategias de afrontamiento en lugar de optar por el comportamiento violento. La revista Scholastic recomienda una estrategia de cinco pasos para manejar la ira que le puedes enseñar a tu hijo, que sugiere que 1) se detenga cuando esté enojado, 2) se calme, 3) piense antes de actuar, 4) tome en cuenta los sentimientos de los demás y 5) busque posibles soluciones.

Recompensas y consecuencias

El sitio web Ask Dr. Sears, un recurso profesional para problemas de crianza, establece que los sistemas de recompensa son herramientas efectivas para modificar y amoldar los comportamientos de un niño, dándole incentivos para redirigir acciones peligrosas o nocivas. Enseñar a tu hijo sobre las consecuencias de los actos peligrosos o violentos, como causar daño físico a alguien más o pasar tiempo en la cárcel por una ofensa criminal, también es una herramienta que puedes usar para modificar estos comportamientos. Los premios y las consecuencias son técnicas disciplinarias positivas que los padres, maestros y otras figuras de autoridad pueden usar cuando el comportamiento de un niño implica un riesgo para sí mismo y para los demás.

Minimizar la exposición a la violencia

De acuerdo con el Safe Start Center, un recurso comunitario fundado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, los niños expuestos a la violencia son susceptibles a problemas de desarrollo interno y externo, incluyendo depresión y problemas de conducta, respectivamente. Evita usar la violencia como una estrategia para resolver problemas en casa, y vigila la exposición de tu hijo a la violencia en películas y videojuegos. Los profesionales de la salud mental también pueden ayudar a tu hijo a desarrollar estrategias de afrontamiento para manejar el trauma que se asocia comúnmente a la exposición temprana a la violencia.

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Escrito por k. nola mokeyane | Traducido por lou merino