Comportamiento de los niños cuando se inscriben por primera vez en una guardería

Algunos niños adoran ir a la guardería inmediatamente, mientras que otros encuentran que esta experiencia es francamente abrumadora. Las respuestas pueden oscilar desde algunas lágrimas hasta rabietas más grandes, dependiendo de la edad y el temperamento de tu hijo. Deberás esperar algunas semanas de cambios en el comportamiento como transición a la guardería. Ofrece apoyo y paciencia extra. La mayoría de los niños se establecerá dentro de las tres o cuatro semanas y luego disfrutarán de la socialización y aprenderán las oportunidades que la guardería permite.

Ansiedad y agresión

Para muchos niños, la emoción más obvia cuando están en una guardería es el miedo o la ansiedad. Tu hijo puede sentir miedo sobre dejarte o hacerse nuevos amigos. Puede preocuparse sobre si la nueva maestra será dulce. No desacredites estos miedos; por el contrario, escúchalos y aplica la empatía. Tranquiliza a tu hijo diciéndole que siempre volverás. Algunos niños responden a la transición de la guardería con hostilidad y agresión creciente. Tu hijo no sólo está pasando por un cambio emocional, sino que probablemente también esté cansado físicamente. Llévalo a dormir temprano y trata de mantener sus rutinas de la mañana lo más tranquilamente posible.

Regresión

Los niños a menudo pasan por un período de regresión después de comenzar la guardería, lo que simplemente es un signo del estrés que están sintiendo. Un niño que previamente dormía durante toda la noche puede levantarse y querer dormir contigo. Algunos niños tienen accidentes de baño o no quieren vestirse. Son comunes las rabietas. Incluso los hábitos de alimentación pueden cambiar. Mantén las rutinas en casa lo más coherentemente posible y pasa mucho tiempo con tu hijo en los fines de semana y las noches. Ofrece una dosis extra de amor y paciencia. Dentro de unas pocas semanas, tu hijo probablemente se ajuste y vuelva a su estado previo.

Dependencia

Tu hijo normalmente gregario no se alejará de tu lado o peor aún, gritará cuando lo dejes en la guardería. Aunque estos momentos son emocionalmente desgarradores, la ventaja es que quiere decir que tu hijo está firmemente unido a ti. Quédate por unos minutos con tu hijo en la guardería pero no lo dilates infinitamente. Haz que se involucre en una actividad y luego dale un beso y déjalo sin ningún drama. Tu hijo probablemente proteste, pero resístete a volver con él, tal como recomienda el grupo Zero to Three. La mayoría de los niños se establece dentro de los pocos minutos, pero tú puedes esperar en la sala o llamar luego a la guardería si te quedaste preocupada. Siempre dile "adiós" a tu hijo incluso aunque esto implique una escena. Irte a escondidas sólo aumentará su ansiedad y alargará el proceso de adaptación.

Otras consideraciones

Comenzar a ir a una guardería es un gran paso para ti y para tu hijo. Elige la guardería cuidadosamente para que te sientas cómoda al dejarlo allí. Tu hijo captará cualquier ansiedad o miedo que tengas. Habla con el personal de la guardería sobre el período de adaptación que permitirá que tu hijo lentamente llegue a un horario completo. Si tu hijo continúa teniendo problemas después de varias semanas, considera las causas posibles. En algunos casos, una guardería no es justa para él y es el momento de buscar otra solución a la guardería, como una niñera o un miembro de la familia.

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Escrito por julie christensen | Traducido por aldana avale