Sobre el comportamiento de los niños en el aula

El aula es un microcosmos de comportamientos infantiles. Desde el alumno ideal mascota del maestro que es demasiado obediente y siempre sabe la respuesta correcta hasta el niño propenso a la detención al fondo de la clase, los comportamientos de los estudiantes en el aula van de lo positivo a lo negativo. El temperamento de tu hijo, creencias y nivel de desarrollo determinarán dónde cae en ese espectro.

Circunstancias especiales

El comportamiento de los niños en el aula no es 100 por ciento estable. Esto significa que, aunque tu pequeño puede parecer bien educado la mayoría de las veces, en dadas ciertas circunstancias puede actuar de una manera muy diferente. Por ejemplo, cuando un maestro sustituto está en el salón, algunos niños pueden sentir que es permisible actuar o comportarse de una manera desafiante. Los eventos especiales, como fiestas de la clase o excursiones, pueden producir un comportamiento diferente. Algunos niños pueden pensar que estas situaciones menos formales hacen que sea aceptable participar en comportamientos como hablar cuando no es su turno o hacer caso omiso a las peticiones de los maestros.

Comportamientos de igual a igual

El comportamiento de tu hijo en el aula no lo afecta sólo a él. Las interacciones de igual a igual pueden resultar en una variedad de comportamientos, incluyendo la intimidación, las situaciones llenas de presión y los modelos positivos. Según los expertos en desarrollo infantil en el sitio web Kids Health, en el 25 por ciento de las escuelas públicas se presentan comportamientos de bullying semanal o diariamente. Otro aspecto negativo de la conducta de los estudiantes es la presión de grupo. Por ejemplo, John le dice a Mark que no es genial si recibe una "A" en su examen de historia. Mark, entonces, pierde la prueba a propósito para impresionar a John y ajustarse a sus expectativas. En una nota más positiva, algunos comportamientos de pares pueden resultar en respuestas aceptables o productivas. Esto puede ocurrir cuando un niño muestra conductas positivas como establecer metas académicas altas, ir bien en un tema específico o actuar de una manera cortés y respetuosa con el maestro.

Participación de los padres

De acuerdo con el Michigan Department of Education, la participación de los padres en el proceso educativo puede conducir a notas más altas, mejores resultados en los exámenes y al aumento de la motivación para tener éxito. Esto se debe en parte a las creencias de los padres sobre la importancia académica y las normas que establecen para sus hijos. Aunque no todos los niños de un padre muy implicado exhibirán siempre comportamientos estelares en el aula, estos niños tienen una mejor oportunidad de éxito académico que los que provienen de familias con una baja participación de los padres.

Consideraciones

Antes de culpar a tu hijo por su mal comportamiento en el aula, considera las razones detrás de este. Algunos estudiantes pueden comportarse mal en la clase cuando no son desafiados académicamente o cuando el material se presenta de una manera monótona y aburrida. Por ejemplo, si el maestro de tu hijo sólo habla a sus estudiantes y hace poco para hacerlos participar, pueden cansarse fácilmente o perder el interés. Esto puede dar lugar a interrupciones de clase y otros comportamientos no deseados. Algunas aulas están más sujetas a las reglas que otras. Si el maestro de tu hijo no establece reglas claras y firmes para sus expectativas, el comportamiento puede caer por debajo de lo aceptable.

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Escrito por erica loop | Traducido por maría j. caballero