Comportamiento descortés y desagradable de adolescentes en la escuela

La actitud desafiante y la rebelión son dos de las formas más comunes utilizadas por los adolescentes para comportarse de forma grosera y desagradable. Durante esta época los adolescentes se vuelven más independientes, aunque las partes de su cerebro que controlan los impulsos no se han desarrollado completamente. Además de los cambios físicos que están teniendo lugar, algunos adolescentes tienen que enfrentarse a figuras de autoridad negativas. Estos estudiantes son más propensos a exhibir un comportamiento problemático.

Comprendiendo las consecuencias

Cuenta con reglas claras que establezcan las consecuencias del comportamiento desafiante. Pide al estudiante que firme un documento en donde reconozca que ha leído las reglas. Cuando el estudiante muestre un comportamiento grosero e inadecuado, recuérdale que ha firmado un documento en el que reconoce haber entendido las consecuencias de su comportamiento inaceptable. Esto le permitirá al adolescente ver que es responsable de sus acciones y del control de sus consecuencias.

Sé firme y consistente

Es fundamental ser firme y dar seguimiento a las consecuencias. Cuando te mantienes firme, no hay duda en la mente del adolescente que sus acciones tienen consecuencias. Si aplicas la disciplina consistentemente con todos, el adolescente verá que no se trata de un ataque personal, sino que todas las personas que exhiben un comportamiento descortés y desafiante enfrentan las mismas consecuencias.

No te involucres en una pelea


Mantén la calma cuando discutas el comportamiento de un adolescente.

Sun Tzu, el líder militar chino, decía que la mayor victoria consiste en ganar sin haber peleado. Lidiar con el comportamiento grosero y desagradable es complicado. Se mantendrán a la defensiva e intentarán que participes en sus conflictos simplemente porque desean demostrar que eres el enemigo. No seas negativo o condescendiente cuando discutas su comportamiento. Es mejor hablar sobre las expectativas y las consecuencias de su comportamiento manteniendo la calma. Cuando te mantienes tranquilo, modelas el comportamiento que deseas ver reflejado en el adolescente.

Participación de los padres

Si el comportamiento es persistente y las consecuencias no afectan al estudiante, ponte en contacto con sus padres. En muchas ocasiones su participación es la clave. Ellos pueden llevar la discusión a un nivel más íntimo e incluso podrían buscar ayuda profesional para sus hijos. Sin embargo, cuando involucras a los padres, asegúrate de que el adolescente no sienta que los profesores y su familia están en su contra. Incluso puede ser útil hacerle saber al estudiante que estás contactando a sus padres y lo que planeas decirles, para que confíe en ti y no se sienta traicionado.

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Escrito por laurie dickinson | Traducido por paulo roldan