Comportamiento del niño y problemas de actitud

La mayoría de los niños exhiben malas actitudes de vez en cuando. A menudo, estas actitudes están ligadas a conductas negativas. Cuando esas actitudes y conductas se vuelven un hábito, entonces los padres tienen que mirar atentamente lo que está pasando. Tomarse el tiempo para corregir las malas actitudes y conductas en la niñez ayudará a los niños a crecer como adultos moralmente responsables que pueden controlar sus propias actitudes y emociones.

Mirarse en el espejo

A menudo, los niños miran las actitudes de sus padres. Si enfocas la vida con una actitud negativa, comenzarás a ver lo mismo en tus hijos, advierte la University of Alabama. Haz un inventario de la forma en que les hablas a tus hijos y a quienes te rodean, y haz cambios si es necesario. Tus niños captan tu actitud respetuosa y graciosa cuando la ven regularmente.

Encara los problemas de actitud rápidamente

Los padres a menudo ponen excusas para las actitudes de sus hijos. Pueden decir, "es una etapa" y dejar que el comportamiento pase. Esta respuesta le enseña a tus hijos que ese comportamiento o actitud negativa está permitida. Por eso, debes encarar los problemas de actitud inmediatamente, pidiéndole al niño que diga con otras palabras lo que dijo con la actitud correcta. Frenar la mala actitud apenas la notes es más fácil que tratar de cambiarla después de que se ha convertido en un hábito.

Deja que sufran las consecuencias regulares

Tanto como sea posible, deja que la actitud o comportamiento de tu hijo cree una consecuencia natural, según lo que señala el sitio web AskDr.Sears. El quejoso niño de la edad preescolar se ganará una hora más temprana de irse a la cama más temprano por sus actitudes. Al irrespetuoso que va a primer grado se le exigirá que se siente a cenar sin hablar. Las consecuencias naturales les ayudan a los niños a aprender que su comportamiento y sus actitudes tienen una conexión directa con una consecuencia. Esto los ayudará a tomar la responsabilidad de sus acciones y del resultado de las mismas.

Evita premiar comportamientos negativos

Como padre, tu trabajo es ofrecerle a tu hijo alimento, amparo, vestimenta, cuidado médico y amor. Más allá de eso, las cosas que les das a tus hijos son privilegios. No se las des si está llevando adelante una actitud fuera de derecho. No respondas a una actitud quejosa o irrespetuosa con un dulce u otro premio tangible. Al hacerlo sólo lograrás perpetuar la mala actitud, advierte la University of Alabama.

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Escrito por nicole harms | Traducido por aldana avale