Cuándo se comporta de forma inusual un niño normal

Cada niño presenta signos ocasionales de angustia, gritando, golpeando, negándose a escuchar a los adultos, que pueden deberse a causas simples como el hambre o la fatiga. Incluso los cambios evolutivos naturales pueden hacer que un niño normal se comporte anormalmente. Pero los cambios sostenidos en el comportamiento de tu hijo merecen una mirada más cercana.

Dislexia

Con el énfasis en las habilidades de la lectura en los primeros grados de primaria, la dislexia no diagnosticada puede causar que un niño normalmente dispuesto haga berrinches. La frustración llega cuando los síntomas de dislexia comunes como luchar para reconocer palabras o una incapacidad para aprender las letras se convierten en acontecimientos regulares. Tu niño puede tratar de distraer a otros estudiantes, interrumpir la clase con bromas o apartarse. Si sospechas que tu hijo tiene dislexia, habla con el maestro. Juntos pueden crear un plan para apoyar el éxito de tu hijo.

Intimidación

Según StopBullying.gov, los efectos de la intimidación, ya sea cara a cara o ciber-insultos, pueden afectar negativamente el comportamiento de tu hijo. Ocurre con más frecuencia cuando la supervisión de adultos es limitada, la intimidación puede provocar una serie de emociones en la víctima, incluyendo la depresión, el miedo y la soledad. Otros cambios de conducta pueden incluir una disminución en los grados, un aumento de las quejas de salud y dificultad para dormir. Apoya a tu hijo al escuchar activamente sus preocupaciones y ofrece consejos sobre cómo manejar el problema. Si el acoso se produce en la escuela, trabaja con el personal escolar para resolverlo.

Estrés familiar

Los niños son a menudo víctimas de estrés dentro de las familias. Ya se trate de desempleo, divorcio, un nuevo niño o una muerte, el estrés familiar puede traer sentimientos de dolor, ira, depresión y frustración en el niño. Estos sentimientos se pueden manifestar con el aumento de discusiones con los hermanos, los amigos y los padres, rabietas o una caída en el rendimiento escolar. Un estudio de 2009 publicado por el National Bureau of Economic Research encontró que los niños cuyos padres perdieron su trabajo eran 15% más propensos a repetir un año en la escuela.

Abuso

El problema potencial más grave, el abuso infantil tiene efectos negativos a largo plazo. El abuso físico o sexual en curso es un estrés crónico para un niño, a menudo dando por resultado cambios en el cerebro. De acuerdo con un estudio realizado en 1997 por la Office of Juvenile Justice and Delinquency Prevention, la investigación demuestra consistentemente que los niños maltratados demuestran menor rendimiento académico. A corto plazo, los síntomas incluyen una caída de la autoestima, trastornos alimenticios, depresión, ansiedad y autolesión. Si sospechas que tu hijo ha sido abusado sexualmente, encuentra un momento tranquilo para hablar con calma sobre el tema. Pregunta si alguien ha tocado su cuerpo o forzado a hacer algo con lo que no estaba cómodo. Mantén la atención en creerle a tu hijo y asegurarle que no tiene la culpa. Discute los resultados con tu médico familiar o un profesional de salud mental.

Factores de resiliencia

Por mucho que quieras proteger a tu hijo de las circunstancias estresantes, éstas son, por desgracia, parte de la vida. Juegas un papel importante para ayudar a hacer frente a los sube y bajas de la vida. La American Academy of Pediatrics identificó una lista de estrategias que construyen resiliencia en tu hijo. Incluye ayudarlo a sentirse capaz de tomar buenas decisiones y el manejo de problemas, fomentar estrechos lazos familiares y comunitarios, modelar una actitud de cuidado hacia los demás, recordándole a tu hijo que tiene algo importante que aportar al mundo, y amarlo incondicionalmente.

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Escrito por suzanna didier | Traducido por verónica sánchez fang