Cómo compartir tus pensamientos con tus hijos

Dominar las habilidades y técnicas de comunicación puede hacer de una persona que tenga más éxito conversando con otros. Compartir tus emociones y pensamientos con tus hijos puede ser una manera efectiva de dar ejemplo y enseñarles comunicación efectiva. Compartir tus pensamientos puede dar también a tus hijos un impulso académico, de acuerdo con Sara Gable, especialista en extensión estatal con la Extensión de la Universidad de Missouri.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Menciona el nombre de tu hijo para atraer su atención y que te vea y así asegurar de que te escuche antes de que digas lo que traes en mente. Espera hasta que te vea antes de proceder.

  2. Comunica tus sentimientos y tus pensamientos con tus hijos usando mensajes que hablan desde tu perspectiva, comenta Valia Vincell, un especialista en desarrollo infantil con la Virginia State University. Estos "mensajes de mí" dan información sobre ti, de lo que piensas y cómo te sientes. También dan información que pueden ayudar al niño a mejorar su comportamiento o cambiar actitudes, si se justifica.

  3. Mantén tu voz positiva y estimulante al compartir tus pensamientos. Evita incorporar emociones negativas en tu voz cuando hables con tus hijos. Al hablar respetuosamente y con calma, enseñas a tus hijos a hacer lo mismo cuando ellos comuniquen sus sentimientos y pensamientos, de acuerdo con la oficina de Oklahoma State University Cooperative Extension.

  4. Evita usar de manera directa "mensajes de mí" para comunicar enojo porque pueden ser demasiado directos y confrontacionales con tus hijos. En cambio, Vincell sugiere usar primero un "mensaje de mí" para hablar de un sentimiento o pensamiento que tengas que antecede el enojo de discutir las circunstancias. Una vez que compartes este pensamiento, puedes trabajar para resolver los pensamientos y emociones negativos. Por ejemplo, si tu hijo pierde su chamarra nueva, podrías decirle "Me siento frustrada. Esa chamarra era costosa. Vamos a pensar dónde pudiste dejarla".

  5. Fomenta la comunicación para promover una sesión de dar y recibir entre tú y tu hijo. Una vez que hayas comenzado a compartir tus pensamientos, muéstrale a tu hijo que estás ahí para escucharlo si tiene pensamientos o sentimientos qué compartir. Mantén el contacto visual, el compromiso y utiliza atención activa con tu hijo. Este tipo de atención involucra parafrasear lo que piensa tu hijo para asegurarte de que lo estás entendiendo, de acuerdo con un manual publicado por la Clemson State University.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por elizabeth garay ruiz