Cómo usar jabón de azufre y lavanda para tratar la sarna

Escrito por Camira Bailey
El jabón de azufre y lavanda mata los ácaros de la sarna y alivia las lesiones de la piel.
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La sarna es una enfermedad de la piel caracterizada por el prurito y la formación de líneas delgadas sobre la piel. La provoca el ácaro sarcoptes scabiei. La sarna es contagiosa y puede llevar a infecciones cutáneas secundarias, por eso es mejor tratarla lo antes posible. El jabón de azufre y lavanda es una buena opción de tratamiento para quienes no pueden tomar las medicaciones estándar. El azufre mata los ácaros que producen la sarna y la lavanda actúa como antiséptico e impide las infecciones secundarias.

Lávate con jabón de azufre y lavanda dos veces por día, una vez por la mañana y otra por la noche. Continúa el tratamiento por al menos tres meses. Es posible que el azufre no mate los huevos de los ácaros, por lo tanto, es necesario un tratamiento prolongado para evitar la reincidencia de la enfermedad.

Forma una espuma con el jabón y frótala suavemente por todo el cuerpo. Deja que el jabón actúe sobre la piel durante cinco minutos.

Enjuaga el jabón con agua tibia. Termina de ducharte y sécate.

Humedece un poco el jabón de azufre y lavanda antes de irte a dormir. Frota el jabón en tus dedos hasta que queden cubiertos con el mismo. Aplica la capa de jabón que quedó sobre tus dedos en las lesiones y sarpullidos visibles.

Lávate el jabón al día siguiente, antes de ducharte.

Consejo

Aplica un ungüento de azufre sobre los sarpullidos durante el día para aumentar la eficacia del tratamiento.

Advertencias

El azufre puede secar severamente la piel.