Cómo suavizar la piel áspera de la cara

Escrito por Trisha Bartle
Suaviza los sectores ásperos de tu cara para revelar la resplandesciente piel que está debajo.
Ralf Nau/Lifesize/Getty Images

Puedes pasearte esta temporada luciendo vestidos de Cynthia Rowley y joyas de Cartier, pero todo eso no valdrá de nada si tu cara está llena de piel áspera. Tu cara es el primer lugar que las personas miran y todo va en la primera impresión. Un tratamiento exfoliante hecho específicamente para el rostro será el salvavidas que tu piel necesita. Suaviza la piel áspera para que puedas salir por la puerta con confianza.

Moja tu cara con agua tibia. Reúne una pequeña cantidad de limpiador facial y pásalo por tu piel. Enjuaga la espuma y gentilmente seca la humedad con una toalla seca. Cuando comienzas un tratamiento facial, es mejor trabajar con una piel limpia. De esta manera, estarás exfoliando tu piel desnuda y no la capa de suciedad o maquillaje.

Presiona una pequeña cantidad del tratamiento exfoliante en tus dedos. Estos productos para personas de piel grasosa pueden ser demasiado agresivos en quienes tienen piel sensible. Cuando compres un tratamiento, ten en cuenta el tipo de piel que tienes.

Pasa el exfoliante por tu piel en pequeños movimientos circulares. No presiones demasiado. Los pequeños gránulos del exfoliante harán el trabajo por ti. Pasa un poco más de tiempo en las partes más ásperas de tu cara.

Enjuaga el producto tan pronto acabe de pasarlo por tu pil. Ya deberías sentir una piel mucho más suave a medida que enjuagues los gránulos y la capa que quedó sobre tu cara. Con gentileza retira el exceso de humedad con la toalla seca.

Ponte una crema facial sobre tu cara y cuello. Elige un humectante con protector solar para que lo que alguna vez fue tu piel áspera tenga protección mientras luces tu nuevo resplandor bajo el sol.

Consejo

Exfoliarte en exceso dañará tu piel y nadie quiere eso. Sólo exfolia tu cara una o dos veces por semana.

Advertencias

Evita enjuagar tu cara con agua caliente. El calor puede lastimar tu piel. Apégate al agua tibia.