Cómo saber si no quité la garrapata entera

Escrito por Marie Mulrooney
Quitar una garrapata con rapidez evita la transmisión de enfermedades.
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La garrapata es una araña parasitaria que se entierra en la piel de la víctima y bebe su sangre, mostrando sólo la parte exterior de su cuerpo en el exterior. Tanto el insecto hembra como el macho pueden morder a seres humanos o animales. Identificar y quitar garrapatas con rapidez ayuda a reducir la probabilidad de contraer enfermedades transmitidas por la sangre de ellas. Algunas veces, cuando quitas una garrapata, las partes de su cabeza y boca continúan enterradas en tu piel. Éstas también deberían ser extraídas utilizando prácticamente la misma técnica utilizada para quitar el resto de la araña.

Toma a la garrapata tan próxima a la piel como sea posible utilizando una pinza de punta fina y quítala directamente hacia afuera; no la gires, y no intentes aplastarla.

Inspecciona a la garrapata que acabas de extraer. No se puede hablar de cuellos en cuanto a garrapatas, pero las partes de su boca sí sobresalen entre sus dos patas frontales. Puede que haya dos o tres partes bucales. Si la porción frontal del insecto entre sus dos patas delanteras carece de partes bucales obvias, o si no es simétrica, probablemente no la has quitado entera.

Examina la zona de la picadura. Puede que necesites hacer esto bajo una luz brillante (una lámpara de escritorio funcionará si no tienes nada más potente). Utiliza tus dedos para estirar cuidadosamente la piel alrededor de la picadura, buscando cualquier materia marrón o negra foránea que pueda estar aun enterrada en la mordida; ésa será la cabeza de la garrapata y las partes de su boca. Si no puedes ver la zona claramente, utiliza una lupa.

Esteriliza una aguja o un par de pinzas con punta fina al sumergirla en alcohol para frotar por aproximadamente un minuto, luego quita cuidadosamente cualquier parte restante de la cabeza o boca de la garrapata que pueda haber quedado enterrada en tu piel.