Cómo quitar el bronceado de tu rostro en forma natural

Escrito por Melanie Novak

La piel se broncea al incrementarse la producción de melanina (un pigmento) en respuesta a las radiaciones UV presentes a la luz del sol o en las camas solares. No existe una forma para desvanecer las células de la piel que han tomado color, pero puedes estimular la renovación de la superficie para que aparezcan las células que no se han bronceado y que se encuentran debajo de la capa morena, usando un exfoliante antes de ducharte.

Combina la sal o el azúcar con el aceite, en un tazón mezclador de tamaño mediano, usando una cuchara de madera para mezclarlos bien. Agrega una cucharada de miel y bate hasta que el exfoliante se vea suave. Añade tanta miel como sea necesario para lograr un textura cremosa. Vierte el jugo de limón y revuelve. Si vas a utilizar un aceite esencial, pon un par de gotas a la vez, hasta que el aroma sea tan fuerte como lo desees.

Aplícate el exfoliante antes de tomar una ducha. Frota puñados sobre la piel, concentrándote en las zonas más oscuras, haciendo movimientos circulares para descamar la capa superior de las células.

Enjuaga el exfoliante en la ducha. Aplica humectante.

Guarda el resto del exfoliante en un recipiente hermético, preferentemente en un lugar oscuro y fresco.

Consejo

Usa una pantalla solar (con un factor de protección 15 o superior) a diario para evitar que el bronceado se oscurezca nuevamente. Utiliza un exfoliante a diario o en días alternos.

Advertencias

Si tu piel se irrita, deja de exfoliarla hasta que quede menos sensible.