Cómo limpiarle los hongos a las tortugas bebés

Escrito por Yvette Sajem
Las tortugas son excelentes mascotas.

En su ambiente natural, las tortugas bebés son raramente afectadas por los hongos en la piel o en el caparazón. Sin embargo, esto es común en los contenedores donde las tortugas mascota moran. Los hongos pueden ser el resultado de un acuario descuidado con pobre calidad del agua y frecuentemente aparecen en el lugar de una herida.

Determina si tu tortuga tiene hongos en la piel (grumos blancos difusos o copos) o putrefacción en el caparazón (hongos grises viscosos o verdes). Las tortugas bebés cambian de piel cada cierto tiempo, así que debes asegurarte de que no estás confundiendo piel muerta con hongos.

Trata el agua del acuario con un cuarto de taza de sal de acuario por 5 galones (19 l) de agua.

Cepilla a tu tortuga verde muy suavemente con un cepillo de dientes nuevo suave y con jabón líquido para trastes Dove, removiendo tanta suciedad y desechos de hongos como sea posible. Después del baño, seca a tu tortuga gentilmente, pero completamente.

Trata los hongos de la piel bañando a tu tortuguita en una mezcla de una cucharada de sal de acuario por medio galón (2 l) de agua destilada (el agua debe de ser lo suficientemente profunda como para cubrir el caparazón). Repite de una a dos veces diariamente por cinco días.

Trata la putrefacción del caparazón cubriendo las áreas afectadas con una delgada capa de solución de yodo al 5%. Permite que el yodo se seque completamente antes de regresar a tu tortuga a su acuario. Repite una vez diariamente por 14 días. Si tu tortuga no muestran ninguna mejoría al día 14, consulta a un veterinario.

Consejo

Mantén el acuario de tu tortuga limpio. Una vez a la semana, remueve la mitad del agua y reemplázala con agua fresca. Limpia el filtro con agua fría únicamente. Esto permite que las bacterias benéficas sobrevivan. Monitorea la temperatura del agua. Mantenla solamente tan tibia como la especie particular de tu tortuga lo requiera. Provéele con una roca y una lámpara de calor de manera que pueda descansar sobre la roca y caliente y seque su caparazón. Si tu tortuga bebé simplemente está mudando de piel, puedes optar por remover la piel muerta con un cepillo de dientes suave, pero no es necesario.

Advertencias

No trates a tu tortuga bebé por hongos si sospechas que únicamente está cambiando de piel. No intentes el tratamiento casero si observas enrojecimiento, pus o puntos húmedos y pegajosos sobre su caparazón o si exhibe signos de enfermedad tales como letargo, pérdida del apetito u ojos inflamados. En estas circunstancias un tratamiento veterinario profesional debe de ser administrado inmediatamente.