Cómo limpiar y vendar una ampolla

Escrito por Megan Smith
Puedes limpiar y vendar las ampollas en tu casa.

Las ampollas son irritaciones en la piel que generalmente se producen en las manos o en los pies. Son la forma en que el cuerpo crea una amortiguación natural para proteger la piel de abrasiones y de irritantes. Las ampollas generalmente se producen por el uso de zapatos apretados, por el exceso de frotamiento y por las quemaduras. Si tienes ampollas graves como resultado de una quemadura, consulta inmediatamente a un médico. Si son simplemente irritantes, puedes vendarlas y limpiarlas en tu casa. En caso que luzca llena de sangre o de pus, consulta al médico y no sigas los pasos recomendados en este artículo. Si está llena de un líquido transparente y es el resultado de usar zapatos apretados o del frotamiento excesivo, sigue los pasos indicados para limpiar y vendar la ampolla.

Lava cuidadosamente la zona irritada con agua y jabón. Ten cuidado de no reventar la ampolla y de no frotar demasiado fuerte. Trata de mantener la piel tan intacta como sea posible.

Remoja una aguja nueva y un cortauñas sin uso o un par de tijeras en alcohol desinfectante. Deja que estos elementos se sequen al aire antes de usarlos.

Pincha las ampollas llenas de líquido con la aguja. Aprieta la ampolla suavemente para drenar el líquido adicional. Inmediatamente debes empapar una bola de algodón con peróxido de hidrógeno y aplicarla en la ampolla pinchada. Aplica presión para liberar el exceso de líquido.

Recorta el exceso de piel con un cortauñas. No tires o jales de la piel suelta. Sólo recorta la piel que pueda proporcionarte una molestia adicional.

Aplica vendas a prueba de agua como sea necesario para prevenir la infección. Quita las vendas a diario y vuelve a aplicar peróxido de hidrógeno. Quita las vendas cuando las ampollas ya no estén irritadas al tacto.

Consejo

Usa vendas especialmente diseñadas para curar las ampollas, disponibles en la farmacia local.

Advertencias

Si tienes ampollas particularmente dolorosas o graves, especialmente como el resultado de una quemadura, consulta a un médico inmediatamente. Si las ampollas están llenas de sangre o pus, consulta al médico y no las drenes o las vendes.