Cómo lavarte el rostro con leche

Escrito por Audrey Pannell
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La leche no solo es buena para beber, sino que también lo es para aplicarla tópicamente sobre la piel. Cleopatra, la famosa reina egipcia, supuestamente tomaba baños de leche para que su piel fuera más hermosa. La leche contiene vitaminas y ácido láctico, que son buenos para la piel. El ácido láctico es un ácido alfa hidróxido, que ayuda a exfoliar la piel. La leche es más suave que muchos limpiadores faciales que contienen ácidos alfa hidróxidos, lo que es bueno si tu piel es sensible. Lavar el rostro con leche ayuda a quitar suavemente las células muertas de la piel, lo que le da una apariencia brillante y lisa.

En un recipiente, vierte una cantidad de leche suficiente para empapar una bolita de algodón. Si tu piel es seca, mezcla la leche con miel.

Quita la suciedad y el maquillaje de tu rostro con un jabón facial y agua tibia.

Seca tu rostro suavemente.

Empapa la bolita de algodón con leche. Con movimientos circulares hacia arriba, pasa el algodón embebido en leche sobre tu rostro.

Deja que la leche repose sobre tu piel durante 15 a 20 minutos.

Enjuaga la leche con agua fresca y sécate el rostro.