Cómo lavar tu cara por la mañana

Escrito por Tobias Starr
Limpiar tu cara por la mañana es una parte importante de tu rutina.
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Lavar tu cara por la mañana es lo que la prepara para el resto del día. Mientras duermes, cuando no tienes maquillaje y otros radicales libres obstruyendo los poros de tu cara, secretas sebo. El sebo es una forma natural de mantener la piel hidratada, pero mucha cantidad puede tapar los poros y provocar imperfecciones desagradables. Lavar tu cara con un limpiador suave por la mañana es una forma efectiva de luchar contra estos problemas.

Lava tus manos con jabón antibacterial antes de tocarte la cara. Esto ayudará a prevenir gérmenes innecesarios que puedan obstruir poros.

Moja un paño con agua tibia. Usar agua caliente es dañino para tu cara y puede provocar enrojecimiento alrededor de las mejillas y la nariz y romper capilares. Frota tu cara suavemente con el paño mojado.

Toma una pequeña cantidad de limpiador facial suave. A menos que duermas con maquillaje, tu cara solo se engrasa durante la noche, a diferencia de durante el día cuando tu cara tiene una combinación de grasa, suciedad, maquillaje, polución y otros radicales libres que obstruyen los poros. El tipo específico de limpiador depende de las necesidades de tu piel. Usa una fórmula hidratante si tu piel es seca, y si eres propenso a brotes, usa un limpiador especial formulado para contrarrestar la grasitud.

Frota tus manos para esparcir el limpiador y suavemente masajea tu cara con movimientos circulares.

Moja el paño nuevamente con agua tibia para enjuagar el limpiador de tu cara y exfoliar suavemente.

Moja tu cara con agua fría para cerrar los poros.

Seca tu cara con una toalla limpia.