Cómo hacer una pasta exfoliante fuerte para la piel

Escrito por Linda Horton
Aplica suavemente la pasta exfoliante sobre tu piel.

La exfoliación, como la protección solar, hoy en día es un requisito básico del cuidado de la piel. La exfoliación mediante medios químicos remueve las células muertas, los aceites y los detritos de las capas superiores de la piel, exponiendo las nuevas capas que hay debajo. Es un tratamiento efectivo para las imperfecciones, las líneas finas, las asperezas y las manchas. Los exfoliantes caseros se hacen combinando componentes granulares con una sustancia humectante para formar una pasta. Puedes hacer una pasta de exfoliación fuerte con ingredientes naturales especiales para tu tipo de piel

Mide 3 cucharadas de un ingrediente granular o abrasivo apropiado y viértelo dentro de un recipiente para mezclar. Para la piel seca, muele un puñado de almendras que sumará aceites nutritivos. Para la piel grasa, elige harina de maíz o de arroz que es absorbente. La avena orgánica suavizará y sanará la piel sensible. La sal marina o el azúcar ásperas funcionarán efectivamente sobre la piel normal.

Agrega suficiente base humectante en el recipiente para crear una pasta espesa, Elige un humectante a base de vitamina C empapado con jugo de cítricos (los limones o las llimas funcionan bien) para ayudar a equilibrar la piel grasa. Elige miel pura o puré de paltas para agregar humedad y nutrientes a la piel seca. El aceite de oliva es un tratamiento anti-edad y el ácido láctico de la leche es beneficioso para la piel sensible y normal. También se pueden agregar tres gotas de aceite esencial, como por ejemplo de lavanda, rosa o vainilla para agregar una fragancia.

Empapa tu cara, cuello o cuerpo y aplica la pasta exfoliante. Masajea suavemente la pasta, con movimientos circulares. Deja que la pasta actúe por 10 a 15 minutos y luego enjuagala con agua tibia. Seca la piel dando golpecitos con una toalla.

Consejo

Duplica o triplica la cantidad de ingredientes granulares o humectantes si necesitas más pasta. Diluye con agua, si es necesario.

Presta más atención a las zonas que tienden a ponerse secas y ásperas, como los codos y las rodillas.

Advertencias

No frotes vigorosamente ya que la piel es frágil y puede irritarse. No realices exfoliaciones más de una vez a la semana.