Cómo exfoliar la piel antes de darte una ducha

Escrito por Diana Prince
Drew Barrymore, vista en la cena benéfica de Chanel para el Consejo de la Defensa de los Recursos Naturales Iniciativa del Océano, siempre con una piel saludable y reluciente.

Los beneficios de exfoliar tu piel no pueden ser negados. Es un hecho que tu piel se recambia (no como la de una serpiente, pero lo hace) y si no la exfolias, toda esa piel seca y muerta queda cubriendo la bella piel radiante que está bajo ella. No deberías exagerar y exfoliarla todos los días, pero una vez a la semana es definitivamente benéfico. Exfóliate antes de la ducha para que la tengas realmente limpia y radiante.

Humedece levemente tu piel.

Moja tu piel para que esté un poco húmeda. Puedes exfoliar sólo tu cara, tu cuerpo o ambos.

Masajea el producto con las puntas de tus dedos.

Toma una pequeña cantidad del producto exfoliante (puedes elegir montones de cremas, gel o tratamientos para frotar) en las puntas de tus dedos y comienza a masajearlo por tu piel.

Continúa aplicando el producto en movimientos circulares.

Sigue masajeando el producto gentilmente, haciendo movimientos circulares, para sacar la piel muerta y gris. No seas muy agresiva, sólo lo suficientemente firme para frotar con gentileza toda esa piel áspera y vieja que no quieres volver a ver. En tu cara, deberías usar las puntas de tus dedos y en tu cuerpo puedes usar una esponja para masajear el producto.

Enjuaga el producto en la ducha.

Métete a la ducha y enjuaga tu piel con agua fría. No necesita estar helada, pero usar agua más fría que caliente evita la sequedad y mantiene a tu piel resplandesciente.

Humecta tu piel tras la ducha.

Continúa con un buen humectante, para suavizar y volver a nutrir tu piel, dejándote brillante y refrescada.

Consejo

Puedes usar un producto de exfoliación distinto para tu cara y para tu cuerpo o de lo contrario usa un todo en uno.