Cómo elevar las plaquetas

Escrito por Michelle Zehr
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El bajo recuento de plaquetas es referido a menudo como trombocitopenia. Las plaquetas son la parte de la sangre que forman los coágulos para detener el sangrado y bloquear el flujo de sangre de una herida abierta. Si tienes un bajo conteo de plaquetas, es probable que notes un aumento de moretones, sangrado y manchas rojas sobre tu piel. El bajo recuento de plaquetas a menudo es el resultado de la quimioterapia, los fármacos utilizados en el tratamiento de pacientes con cáncer. Afortunadamente, hay cosas que puedes hacer a fin de aumentar tu conteo de plaquetas y reducir tu riesgo de sangrado.

Come una dieta bien equilibrada que incluya suficiente calcio, vitamina K y proteínas. Una dieta bien balanceada puede ayudar a que tu sangre se coagule más fácilmente. Asegúrate de comer suficientes frutas, verduras, carnes magras y productos lácteos.

Descansa lo suficiente. Descansando, especialmente siguiendo tratamientos para el cáncer, puedes ayudar a recuperar tu cuerpo y a reparar tus células sanguíneas.

Habla con tu médico, quien puede ser capaz de recetar medicamentos que pueden ayudar a promover el crecimiento de las plaquetas en tu cuerpo.

Visita el hospital. Si sufres una hemorragia abundante y dolor, el personal médico en el hospital puede ayudar. Un análisis de sangre podrá determinar si tienes una cantidad suficiente de plaquetas en tu cuerpo. De acuerdo con ChemoCare.com, un conteo normal de plaquetas está entre 150,000 y 400,000 células por mm3. Una transfusión de sangre puede ser programada con el fin de ayudar a aumentar el conteo de tus plaquetas. Tu equipo médico también puede optar por interrumpir temporalmente tu tratamiento contra el cáncer hasta que sean capaces de tener tu conteo de sangre bajo control.

Consejo

Si tienes un bajo recuento de plaquetas, deberías evitar tomar medicamentos que interfieran con la capacidad de tu cuerpo para coagular la sangre, incluyendo la aspirina. También deberías evitar los deportes de contacto, el ejercicio extenuante, el hilo dental y el uso de objetos afilados.

Advertencias

Si sufres una hemorragia de la nariz, la boca o el recto, acompañada de dolor, consulta a tu médico inmediatamente.