Cómo blanquear y alisar tu piel con leche y limón

Escrito por Tania Ruiz
Protege tu piel de los rayos del sol.
Jupiterimages, Brand X Pictures/Brand X Pictures/Getty Images

La piel es el órgano más grande del cuerpo. Además de proteger tiene una función estética, una piel lubricada y limpia es un factor importante para que te veas bella y joven. Con el paso del tiempo la piel se oscurece y se mancha, esto ocasiona que tu cara se vea marchita y dañada. Disimula las imperfecciones que el tiempo, el sol y la contaminación forman en tu piel. Puedes verte joven, bella y con la piel sana si llevas a cabo sencillas rutinas de belleza, con productos naturales, que le devolverán a tu piel la lozanía de antaño.

Indicaciones

Limpia tu piel con una mezcla formada por jugo de limón y agua. Agrega el jugo de un limón a medio litro de agua y revuelve. Coloca esta mezcla en un recipiente con aspersor y rocía todo tu rostro. Ten cuidado, cierra los ojos al aplicarte el agua con limón pues podrían irritarse si entran en contacto con el agua.

Toma un poco de algodón y realiza movimientos circulares sobre tu rostro para extender el agua con limón por toda la piel. Los movimientos circulares te ayudarán a desprender impurezas y la piel dañada. Enjuaga con agua suficiente hasta que no quede rastro del limón. Realiza esta limpieza todas las noches después de quitarte el maquillaje.

Haz una mascarilla con limón, leche, harina de garbanzos y un poco de miel. Mezcla una cucharada de harina de garbanzos, dos cucharadas de leche, tres gotas de jugo de limón y una cucharadita de miel. Incorpora los ingredientes y aplica esta mascarilla en tu cara, déjala puesta durante 15 minutos y enjuaga con agua abundante. Repite esto diariamente por cuatro semanas.

No salgas a la calle después de aplicar la mascarilla de limón y leche porque tu piel se manchará más. Usa siempre un bloqueador solar aunque el día esté nublado y vivas en la ciudad. Los rayos ultravioletas pueden lastimar tu piel aunque creas que sus efectos no son inmediatos.

Después de la limpieza con el jugo de limón puedes mojar un algodón en leche y cubrir tu rostro con este líquido. Déjalo en tu cara durante toda la noche. La leche aclarará y nutrirá tu piel. Debes completar este tratamiento con una buena alimentación y tomar agua suficiente para que tu piel esté hidratada.