Cómo comer sano sin enloquecer

Mucha gente que hace un compromiso para comer saludablemente usa el término "dieta". No creas en una alimentación saludable como una dieta a corto plazo, sino más bien un compromiso a largo plazo para mejorar la salud. Los triunfos de comer sano vienen cuando te comprometes a hacer un cambio en el estilo de vida y adoptar una nueva forma de comer a un largo plazo. Con planificación y algunos ajustes en tu actitud, puedes ir por buen camino sin enloquecer.

Celebrar las cosas pequeñas

No te quedes atrapado en objetivos a largo plazo. Céntrate en el hoy en día solamente. Si tu objetivo es perder 50 libras ,eso genial, pero no va a pasar de la noche a la mañana y no te desanimes si eso no ocurre. Considera un éxito todos los días que mantengas tu nueva alimentación saludable. Celebra cada galleta que rechaces y cada vaso de agua que bebas. No te rindas cuando la balanza no se mueva durante unas semanas. Tus esfuerzos al final te compensarán mientras te ciñas a ellos.

Permanecer satisfecho

Comer saludable no es sinónimo de sentir hambre y privarse todo el tiempo. Es natural que pierdas algunas de tus cosas favoritas, como un helado después de la cena o una enorme hamburguesa con papas fritas; pero puedes comer saludable y aún sentirte completamente satisfecho. La clave es incluir complejos de hidratos de carbono, proteína magra y grasas saludables en cada comida. Si comes un plato de lechuga con aderezo sin grasa, no vas a llegar a tu próxima merienda o cena sin sentirte completamente muerto de hambre. En cambio toma un tazón de lechugas mixtas con un trozo de salmón, un puñado de piñones, unas rodajas de aguacate y una mezcla de aceite de oliva y vinagre balsámico. Las proteínas y las grasas ayudarán a mantenerte lleno y satisfecho hasta tu próxima comida y harán menos probable las comilonas.

Planear de antemano

Comenzar un nuevo régimen de alimentación saludable puede llevar mucho tiempo, especialmente si estás acostumbrado a depender de alimentos envasados y comidas rápidas para pasar el día. Planear de antemano es vital para tu éxito. Si te estás atasco en el tránsito cuando sientes hambre, es mucho más probable ceder a la tentación de parar en tu local favorito de comida rápida. Compra refrigerios saludables, como almendra cruda, fruta y yogur griego. Separa estos alimentos en porciones pequeñas en contenedores para llevar o en bolsas pequeñas y llévalos contigo al trabajo o en tus encargos. Duplica tu receta de cena y coloca la porción extra en un contenedor para llevar al trabajo o a casa de un amigo, donde sea que tengas planeado ir.

Ceder un poco

Cuando te digas que un determinado alimento o grupo de alimentos está completamente fuera de los límites, lo desearás aún más. En lugar de decirte que nunca podrás comer un elemento específico, o que tienes que renunciar completamente a un grupo de alimentos, dite que está bien disfrutar de vez en cuando, pero sólo como una recompensa. Saber que puedes darte un gusto de vez en cuando no sólo te ayudará a reducir los antojos, sino que también te ayudará a evitar la sensación de fracaso cuando cedas un poco ante la tentación.

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Escrito por elle paula | Traducido por maria gloria garcia menendez