Comer sandía durante el embarazo

Cuando estás embarazada, tu cuerpo necesita nutrición extra para cuidar a tu bebé creciendo en el vientre. Comer sandía cuando estás embarazada puede ayudar a proporcionar a tu cuerpo la hidratación y vitaminas esenciales mientras que también reduces algunos de los efectos incómodos del embarazo.

Beneficios nutricionales

La sandía fresca contiene una cantidad alta de vitaminas A y C así como también potasio. También encontrarás una dosis de vitamina B6 y magnesio al comer sandía. Todos estos nutrientes son especialmente importantes durante el embarazo. La sandía también contiene licopeno, un antioxidante que puede ayudar a prevenir enfermedades cardíacas y cáncer, así como también impulsa tu sistema inmunológico y reduce la sensibilidad de la piel hacia el sol. La Asociación Americana del Embarazo recomienda comer 3 porciones de fruta fresca por día cuando estás embarazada.

Alivio contra los síntomas del embarazo

Comer sandía puede ayudarte a aliviar la acidez que puedes sentir durante el embarazo. Los altos niveles de agua en la sandía también ayudan a que tu cuerpo se mantenga hidratado, lo cuál es importante para prevenir fatiga en el embarazo y ayuda a tu cuerpo a desechar toxinas. El comer sandía como refrigerio o tentempié puede ayudar incluso a mitigar las náuseas y mareos matutinos. El potasio y el magnesio encontrados en la sandía fresca puede aliviar los calambres en los músculos, lo cuál usualmente prevalece en mujeres en el tercer trimestre del embarazo.

Prevención de la preeclampsia

Un estudio realizado por la "Revista internacional de ginecología y obstetricia" encontró que el consumir comidas con altos niveles de licopeno, como la sandía, puede reducir el riesgo de desarrollar preeclampsia durante el embarazo. La preeclampsia es una condición que puede tener serios efectos en ti y tu bebé. El tomar mucho licopeno durante el embarazo puede reducir tu riesgo de tener un bebé que sufra de retraso en el crecimiento intrauterino.

Ideas de recetas

Licúa una taza de sandía fresca con las semillas removidas, y extrae la pulpa para hacer jugo de sandía fresca, el cual puedes tomar para hidratarte o curar las náuseas matutinas. También puedes congelar el puré licuado en moldes de hielo para comer algo placentero y congelado que ayude a quitarte el calor. Si prefieres comidas con mucho sabor y la sandía simplemente es muy dulce para ti, prueba mezclando sandía con cubitos de tomate para darle a tu cuerpo una dosis extra de licopeno y reducir el sabor dulce.

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Escrito por leigh good | Traducido por anabel vazquez