¿Qué comer cuando eres pre-diabético?

La pre-diabetes --una condición que casi siempre resulta en el desarrollo de la diabetes tipo 2-- afecta a 79 millones de estadounidenses, de acuerdo con la American Diabetes Association. La diabetes es una condición que impide que tu cuerpo absorba la glucosa, o azúcar, en la sangre. Esto puede generar niveles peligrosamente altos de azúcar en la sangre, lo que, con el tiempo, puede causar ceguera, daño del nervio o del corazón, daño renal e insuficiencia renal. Cambiar tus hábitos alimenticios puede detener la progresión de la prediabetes hacia la diabetes.

Progresión

La glucosa, o azúcar, es la principal fuente de energía de tu cuerpo, y viene de varios carbohidratos como las frutas, la leche, el arroz, el maíz, las papas, la pasta y los frijoles. A medida que tu cuerpo descompone los carbohidratos, convierte el azúcar en energía. La diabetes impide que tu cuerpo haga esta conversión, lo que resulta en una acumulación de azúcar en la sangre. Durante la fase de pre-diabetes, es difícil para tu cuerpo para utilizar la insulina, una hormona que ayuda en el transporte del azúcar hacia las células. Esto genera niveles más altos de lo normal de glucosa, una señal de advertencia de que la diabetes está a la vista.

Alimentos de grano entero

Consumir cereales de grano entero y pan, arroz y pasta marrón en lugar de arroz blanco y pan, pasta blanca y cereales procesados, puede ayudar a controlar tus niveles de glucosa al disminuir la absorción del azúcar en tu sangre. Estos alimentos te proporcionan la energía que tu cuerpo necesita, al mismo tiempo que controlas tu azúcar en la sangre.

Frutas y vegetales

Al igual que los granos enteros, las frutas y verduras son ricas en fibra y ayudan a controlar el azúcar en la sangre. La fibra que contienen retarda la absorción de azúcar, tal como lo hacen los granos enteros. La American Diabetic Association recomienda elegir entre la amplia gama de colores para aumentar la variedad en tu dieta.

Carne magra

La proteína es esencial para la construcción de nuevas células, pero el control de la cantidad de grasa en tu dieta también es importante. La obesidad es un factor de riesgo para la diabetes y el colesterol elevado contribuye a la enfermedad cardíaca. Elige cortes magros de carne que vayan acompañados de la palabra "lomo". Come pollo sin piel, la carne de preferencia blanca. El pescado es la opción más saludable y la ADA recomienda de dos a tres porciones por semana.

Trabaja con un dietista

Si te resulta difícil diseñar planes de alimentación saludables o romper los malos hábitos, busca el consejo de un dietista registrado. Te enseñará cómo hacer los cambios necesarios, mientras que encuentras formas de incluir alimentos que te gusten. Aprenderás cómo diseñar tus propios menús y te ofrecerá asesoramiento en la preparación de alimentos.

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Escrito por hannah rice myers | Traducido por verónica sánchez fang