Comer polen de abeja, ¿puede incrementar la presión sanguínea?

El polen de abeja, producido por abejas melíferas, es vendido como un alimento saludable. Algunos promotores dicen que puede incrementar el vigor y tratar varios problemas, incluyendo la presión sanguínea alta y baja. La mayoría de las afirmaciones sobre el polen de abeja no son confirmadas por evidencia clínica, aunque los expertos están de acuerdo en que el polen es muy rico en nutrientes. Una rara pero seria reacción alérgica al polen de abeja puede causar cambios drásticos en la presión sanguínea, junto con complicaciones que amenazan la vida. Consulta a tu médico antes de usar este producto.

Constituyentes y efectos

Las abejas meliferas, conocidas científicamente como Apis mellifera, mezclan néctar de las plantas, polen y salivas en bolitas usadas para nutrir a los zánganos. El polen está compuesto por un 30% de proteína, 55% de carbohidratos, 1 o 2% de grasa y 3% de minerales, incluyendo zinc, manganeso, cobre y potasio. La vitamina C y las vitaminas del complejo B también están presentes, junto con aminoácidos y antioxidantes. Drugs.com, que brinda información médica a consumidores, señala que el análisis es complicado debido a los diferentes orígenes geográficos del polen de abeja. Este sitio web dice que el polen de abeja podría ser anticancerígeno, antioxidante y disminuiría los efectos del colesterol, pero informa que los estudios clínicos sobre este producto han producido resultados no conclusivos. El Memorial Sloan-Kettering Cancer Center concuerda en que la evidencia clínica no apoya las varias afirmaciones que se hacen sobre el polen de abeja. Es probable que este producto no sea un tratamiento efectivo para la presión sanguínea alta ni baja.

Anafilaxis

La ingestión de incluso cantidades pequeñas de polen de abejas puede causar anafilaxis, una reacción alérgica rara, pero que puede causar la muerte, ya que produce shock, estrechamiento de las vías respiratorias y disminución de la presión sanguínea. Los síntomas que pueden aparecer a los minutos de la ingestión, incluyen hinchazón de la lengua o garganta, urticaria, picazón, pulso débil y rápido, ansiedad, confusión, náuseas, mareos y desmayo. Si experimentas síntomas de anafilaxis, busca tratamiento médico de emergencia. Los doctores tratan este problema con epinefrina. A veces, usan también corticoesteroides y antihistamínicos. El polen de abeja puede también causar síntomas alérgicos menos serios, como picazón e indigestión.

Investigación

Un estudio publicado en 2001 en "Annals of Allergy, Asthma and Immunology" detalla el caso de un paciente que experimentó una reacción alérgica anafiláctica repentina después de haber ingerido cantidades pequeñas de polen de abeja. El producto contenía hongos y pólenes de varias plantas, incluyendo madreselva, ligustro y algarroba. Los autores señalaron que el paciente tenía alergias conocidas a la ambrosía y al raigrás, y que la inmunoterapia previa para la fiebre del heno no había producido efectos adversos.

Uso y consideraciones

Mothernature.com aconseja comenzar con tres gránulos de polen de abeja y duplicar la dosis hasta llegar a una cucharadita. Suspende el consumo inmediatamente si notas efectos adversos. No consumas el producto si tienes historial de reacciones anafilácticas o si eres alérgico a la artemisa, pastos u aceitunas, ya que es más probable que sufras una reacción alérgica. Si eres alérgico a las picaduras de abejas, Drugs.com advierte que nunca deberías intentar la peligrosa práctica de desintoxicarte con polen de abeja. En un artículo de 2007 de Quackwatch.com, el Dr. Stephen Barrett señala que el 5% de los estadounidenses son alérgicos al polen de ambrosía (que suele encontrarse en el polen de abeja), y a otras plantas de reacción cruzada como los dientes de león, girasoles y crisantemos. Consulta a tu médico antes de usar polen de abeja y no lo uses si estás embarazada o amamantando.

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Escrito por carol sarao | Traducido por mariana palma