¿Está bien para comer chorizo durante el embarazo?

El chorizo da un sabor audaz a recetas de sopas y sándwiches, y si se prepara correctamente, es seguro para comer durante el embarazo. A pesar de que es seguro para comer, el chorizo no es tu opción más saludable y puede contribuir a algunas molestias bastante incómodas, también. Conoce los métodos de manipulación y preparación adecuados para protegerte a ti y a tu bebé por nacer, y considera alternativas más suaves si el picante llega a ti.

Aléjate de la grasa y del sodio

Una porción de 100 gramos de chorizo​​, lo que equivale a alrededor de 3.5 onzas, contiene 27.3 gramos de grasa, de los cuales alrededor de 9.7 gramos están saturados. Aunque necesitas un poco de grasa en tu dieta durante el embarazo, ya que apoya el crecimiento y desarrollo adecuado de tu bebé, el exceso no es saludable. Puede contribuir al exceso de peso, por lo que deberás limitar tu consumo. Habla con tu médico acerca de la cantidad adecuada de grasa saludable para ti. La misma porción también tiene 1,207 miligramos de sodio, que es más de la mitad de los 2,300 miligramos a los que debes limitarte cada día. Cuando comes chorizo, te da un poco de hierro, zinc y proteínas, cada uno de los cuales son nutrientes que necesitas durante el embarazo.

Cuidado: listeria a la vista

Comer chorizo poco cocido es un peligro aún mayor que los inconvenientes nutricionales. El corizo poco cocido puede transportar una bacteria llamada listeria, que se encuentra en el agua y el suelo -los animales pueden contaminarse cuando se alimentan o beben agua contaminada. Cocinar el chorizo a una temperatura interna de 160 a 170 grados F matará a la bacteria listeria, según la American Pregnancy Association, y esto es esencial, ya que la listeria puede causar un parto prematuro, muerte fetal y aborto involuntario.

Más bacterias que aman el chorizo

El chorizo crudo también puede contener bacterias que causan la toxoplasmosis. La toxoplasmosis puede causar bajo peso al nacer, parto prematuro, ictericia, problemas de desarrollo mental y convulsiones, de acuerdo con la American Pregnancy Association. La salmonella es otra posibilidad que viene con la carne mal cocida. Puede causar dolor de estómago, náuseas, vómitos, diarrea, fiebre, dolores musculares y deshidratación, informa la organización March of Dimes. Cocinar el chorizo completamente es la forma más eficaz para destruir este tipo de bacterias y protegerte a ti y tu bebé por nacer.

Quema

El chorizo puede causar acidez estomacal. Las especias que le dan al chorizo su sabor son las culpables. La acidez es muy común durante el tercer trimestre del embarazo, ya que el bebé crece y el útero se expande, presionando sobre tu estómago, haciendo que los ácidos regresen hacia el esófago. Mientras que la acidez no dañará al feto, puede ser bastante incómodo. Si el chorizo tiende a darte ardor de estómago, elimínalo de tu dieta hasta después de que nazca tu bebé. Si no quieres renunciar a él, la American Pregnancy Association recomienda tratar de beber un vaso de leche junto con el chorizo.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por jaime alvarez