Cómo comer avena

La avena pertenece a la familia Poaceae, lo que incluye otras varias especies de hierba, como el trigo. La avena contiene muchos nutrientes, pero necesitas exprimirla o pulverizarla en una batidora potente, en vez de comerla simplemente, para metabolizarla de manera adecuada. El jugo de avena no es tan popular como el de trigo, pero es nutricionalmente comparable. El jugo de avena no está tan ampliamente disponible en tiendas de batidos o bares de jugos, pero puedes cultivarla en casa sin mucho gasto o molestia. Consulta con un nutricionista sobre el valor de la avena.

Avena

La avena, o hierba de botón, es indígena de la región mediterránea y de otras partes de Europa. La avena es una planta perenne común, con raíces amarillentas y tallos brillantes que pueden crecer a una altura de 1,5 metros, Su forma salvaje se parece a la avena silvestre, lo que explica su nombre. Es bien digerida por las reses y otros herbívoros, pero las personas carecen de las enzimas necesarias para reducirla en nutrientes que se puedan absorber. La avena cruda pasará a través de tu tracto digestivo sin metabolizar, y puede llevar a hinchazón, diarrea y otros síntomas gastrointestinales.

Valor nutricional

Como la mayoría de hierbas de la familia Poaceae, la avena es una buena fuente de muchos nutrientes esenciales. Aunque no se considera tan nutritiva como el trigo, la avena sigue siendo una buena fuente de vitaminas A, C, E y K, ácido pantoténico, clorofila, lecitina, calcio, magnesio, potasio, hierro y fósforo, de acuerdo con el libro “Principles and Practice of Phytotherapy: Modern Herbal Medicine". Es más, hasta el 30% del peso de la avena son aminoácidos, que tu cuerpo usa como los ladrillos de construcción de las proteínas. Sin embargo, a diferencia de las fuentes de origen animal, la avena no contiene todos los aminoácidos esenciales que tu cuerpo necesita para sintetizar las proteínas completas.

Consumir avena

Dado que no puedes romper la avena lo suficiente masticando y tragando, necesitarás hacerla zumo. La avena y el trigo requieren el uso de extractores especializados que muelen la hierba y extraen su líquido. De manera alternativa, puedes poner avena en una batidora potente con algo de agua purificada y batir durante al menos un minuto o hasta que la hierba quede completamente pulverizada. Después de esto, drena la pulpa vertiendo el contenido de la batidora a través de un filtro de café o un trapo adhesivo. Puedes consumir zumo de avena por sí solo, aunque añadirlo a un jugo fresco de naranja o de zanahoria puede hacerlo más agradable de tomar. Bébelo despacio, tragando solo pequeñas cantidades cada vez, hasta que tu cuerpo se acostumbre.

Cultivar avena

Puedes comprar avena de una tienda de comida saludables, en semillas o como hierba. La hierba es fácil de cultivar en la encimera de tu cocina, siempre que haya luz solar, agua y algo de sustrato. Una vez que tu hierba crezca a unas tres pulgadas (7,5 cm) de altura, corta un pequeño manojo de las hojas con un par de tijeras afiladas. Recorta las hojas cerca de las raíces, pero no tires demasiado fuerte de la hierba. La avena puede producir una segunda e incluso una tercera cosecha si continúas regando. Las cosechas subsecuentes no suelen ser tan tiernas o tan nutritivas, de acuerdo con el libro "Herbs that Heal: Prescription for Herbal Healing", pero cultivar la tuya es la forma más efectiva de hacer jugo de avena.

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Escrito por sirah dubois | Traducido por natalia navarro