¿Qué comen los profesionales expertos en dietética?

Los hábitos saludables de expertos en nutrición

Las dietas de los dietistas varían, pero coinciden en algo básico: un poco de mantequilla de maní, por lo general se extiende sobre el pan de trigo.

Yo soy simplemente una persona a quien le encanta la comida y ama a la gente. Sólo quiero animar a la gente a seguir sus sueños, vivir la vida al máximo y tener una larga vida. Eso no significa necesariamente que no puedan comer macarrones con queso o su postre favorito de vez en cuando.

— Christine Avanti, chef y nutricionista

La raíz "dieta", en el término dietética ha adquirido una connotación de cuatro letras en los Estados Unidos, y el término "nutricionista" puede aumentar la noción de perfección, restricción o biónica voluntad dietética. Pero la dietética, o la ciencia de la nutrición, rara vez se refiere a estar "a dieta". Aunque las dietas de moda van y vienen, rara vez dejan la salud o felicidad a su paso; según la Asociación Nacional de Trastornos de alimentación, un estilo de vida equilibrada a base de alimentos saludables parece oro. ¿Suena más fácil decirlo que hacerlo? Toma nota de cinco profesionales dietéticos que dicen lo contrario. Aunque muchos caminos conducen a la salud, los expertos destacados comparten la pasión por el bienestar y el aprecio incontrolable por la comida.

Juego saludable

La dietista registrada Robyn Goldberg se dio cuenta de sus niveles de colesterol en la infancia.

"Todos en mi familia tienen el colesterol elevado y/o cardiopatía hereditaria", dijo. "Mi padre siempre me habla de cómo el peso no es la cuestión sino el colesterol".

Su deseo de mantener la salud del corazón y alimentar su cuerpo de tenista -ya que ha sido una deportista toda su vida- infundió en ella el hambre no sólo de alimentos, sino por la comida correcta.

Durante la universidad, surgió otro factor. "Tener amigos con trastornos de la alimentación hizo que sintiera compasión por los factores emocionales involucrados con el consumo", dijo.

Ella ahora se especializa en condiciones médicas, trastornos alimentarios, nutrición preventiva y nutrición deportiva.

En un día normal, Goldberg come yogur de soja con harina de linaza, frutos secos y fruta para el desayuno y almendras o mantequilla de maní con pan integral, verduras con hummus o una ensalada de verduras picadas con frijoles para el almuerzo. Debido a que evita las aves de corral para mantener su nivel de colesterol, sus fuentes de proteína incluyen frijoles, nueces, pescado y hamburguesas vegetarianas. Las tortillas de verduras son una de sus cenas de primera necesidad.

"Y dejo espacio para lo que yo llamo alimentos divertidos para todos los días, las obleas de vainilla. Las galletas de animalitos Berry son mis favoritas" dijo. "Mis clientes se sienten aliviados cuando les digo que pueden comer los alimentos que les gustan y mantener el bienestar".

Holística, realista

Christine Avanti, directora de nutrición y chef ejecutiva de Passages, un centro de rehabilitación de adicciones en Malibú, California, y autora de "Skinny Chicks Don't Eat Salads," nunca pensó en convertirse en una especialista en nutrición.

"En mis últimos 20 años, hubo una muerte en mi familia. Para hacer frente a mi dolor me comí todo lo que veía. En cinco cortas semanas gané 30 libras. Después de eso me pasé cuatro años probando cada dieta de moda y cada píldora de pérdida de peso en el mercado. Nada funcionó" dijo ella.

Así que Avanti persiguió una certificación en nutrición integral y deportiva. Once años más tarde, sigue compartiendo su experiencia y pasión por comer sano y cocinar con clientes, lectores y espectadores de "Oprah All Stars", "The Doctors" y otros programas de televisión.

Su desayuno típico consiste en ácido graso omega-3 contenido en los huevos cocidos, té verde con aceite de coco prensado en frío y arándanos o una banana. Para el almuerzo consumirá un pollo con alcachofas a la brasa, arroz y una ensalada de rúcula con vinagreta balsámica. Por la tarde podría picar queso Gouda bajo en grasa y uvas orgánicas. La cena a menudo incluye pasta de trigo integral, pavo y salsa de verduras marinara.

También se permite bocadillos agradables.

"De vez en cuando consumo soda de dieta, y papas fritas con sal y vinagre", dijo. "Yo soy simplemente una persona a la que le encanta la comida y ama a la gente. Sólo quiero animar a la gente a seguir sus sueños, vivir la vida al máximo y vivir mucho tiempo. Eso no significa necesariamente que no puedan comer macarrones con queso o su postre favorito de vez en cuando ".

Libertad alimenticia

Si estás buscando a la policía de la comida, no la encontrarás en la dietista registrada y autora de "Nutrition Map: Your Guide to Eating Healthy in the Real World", Yvonne Quinones Syto.

"Hay muchas razones por las que quería convertirme en una dietista" dijo. "La razón principal se debe a mi amor por la comida".

Ella comienza casi todos los días con café saborizado con leche de soja y jarabe de agave, harina de avena con mantequilla de maní y una banana o una rebanada de pan con mantequilla de maní y una "pizca" de Nutella.

"El almuerzo es normalmente algo que queda de la noche anterior ", dice, mencionando algo de grano entero con verduras y legumbres o tofu. Dependiendo de su apetito, ella toma aperitivos de nueces, tostadas con hummus o chips y salsa entre las comidas.

"Si como algo indulgente, se trata de montones de papas cubiertas con queso cheddar. Si tengo antojo de chocolate, por lo general puede ser apagado con mantequilla de cacahuete y Nutella sobre una tostada de trigo. No me limito. Trato de alimentar a mi cuerpo bien y no adherirme a reglas arbitrarias. Soy humana, como todo el mundo, con la excepción de que tengo un conocimiento de cómo mis decisiones afectan mi salud ".

Rompiendo barreras

Durante su segundo año en la universidad, Diane Kress sabía que algo no estaba bien.

"Me sentía cansada, incapaz de concentrarme, además sentía una cierta melancolía", explicó. Y su delgado estómago por naturaleza estaba presentando un "rollo de grasa". Ella comenzó a estudiar y a aplicar de verdad las técnicas tradicionales de la dieta, pero fue en vano.

Pronto necesitaba medicamentos para la diabetes, la hipertensión, el colesterol y la depresión. Así que cambió sus sueños de Wall Street -donde era una financiera importante- por la dietética.

"Me convertí en una dietista para aprender lo que estaba mal y poder encontrar la manera de hacer las cosas bien", dijo.

Desde entonces, ha mantenido su peso deseado. Y su libro, "Metabolism Miracle", es un best-seller del "New York Times".

Su día típico comienza con un panecillo inglés multigrano con mantequilla de maní, frutas y café con crema ligera y estevia, un edulcorante a base de hierbas. El almuerzo incluye un pavo bajo en carbohidratos con envoltura vegetal. Para la cena, come una ensalada, lenguado asado, arroz integral, verduras al vapor y postre de chocolate negro. Entre comidas, ella toma aperitivos en yogur, nueces o palomitas de maíz.

¿Su indulgencia favorita?

"¡Magdalenas!" dijo. "Como una mitad de la magdalena, y la considero como mi metedura de pata de la semana". Otras indulgencias una vez por semana podrían incluir pizza y comida china.

"La gente se sorprende de algunas cosas en mi forma de comer", dijo. Ella come si tiene hambre, incluso una hora antes de acostarse y en el medio de la noche.

"Como una persona con desequilibrio en la insulina, no cuento calorías", dijo. "Mi objetivo es siempre el total de gramos de carbohidratos y gramos de fibra dietética. Y yo siempre leo la etiqueta de ingredientes".

Sabor natural

También surgió la pasión de la dietista registrada Dina Aronson por la salud en la universidad.

"Cuando empecé a comer mejor, dormir más y hacer ejercicio, tenía más energía", dijo. "Mis calificaciones subieron. Mi cuerpo se hizo más fuerte. Y me sentí más feliz en general. Así que busqué la manera de convertir esta pasión en una carrera".

Su curso le enseñó más que los beneficios nutricionales de una dieta basada en vegetales, incluyendo, dijo, "las realidades de la agricultura industrial, la industria alimentaria, la sostenibilidad global y los impactos ambientales de la producción de carne. Una vez internalizadas estas realidades, el veganismo vino a ser muy natural para mí".

Sus días comienzan a menudo con cereales, frutas, nueces y leche de almendras acompañada con café y crema de soja. Su almuerzo favorito consiste en una envoltura de grano entero o un sándwich lleno de hummus, aguacate, rodajas de tomate y espinacas. Para la cena vegana ingiere sopa de lentejas, gazpacho o verduras salteadas y un grano, como la quinua.

Aunque sus días "más saludables" están repletos de productos frescos, frutos secos y semillas, se da un gusto con porciones moderadas de alimentos la mayoría de los días.

"Mis dulces favoritos son la crema de helado vegana, galletas o magdalenas caseras, leche de soja de chocolate y chocolate negro," dijo.

Como la mayoría de la gente, ella admite comer a veces por las "razones equivocadas", "¿Alguien tiene estrés? " remarcó. Pero ella no cuenta calorías ni juzga a los demás por lo que comen o se disculpa por las imperfecciones de la dieta.

"Los alimentos deben ser saboreados, disfrutados y compartidos", dijo. "La comida es un placer, no un castigo".

Foto: Jupiterimages/Comstock/Getty Images

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Escrito por august mclaughlin
Traducido por antonella iannaccone